El Centro de Asesoramiento sobre Pobreza Energética de la UE, más conocido como EPAH por sus siglas en inglés (Energy Poverty Advisory Hub) es un órgano europeo cuya misión es erradicar la pobreza energética y acelerar la transición energética justa de los gobiernos locales europeos.
Se trata de la plataforma central de conocimientos sobre pobreza energética en Europa para los gobiernos locales y todas las partes interesadas, tomando medidas para combatirla a través de:
- Involucrar a los gobiernos locales, las organizaciones de la sociedad civil, las instituciones de la UE y el mundo académico de toda Europa en la mitigación de la pobreza energética y la comprensión de los aspectos sociales relacionados con ella. Para ello, recopilan, analizan y difunden casos inspiradores y resultados de investigación.
- Crear una red de colaboración de partes interesadas en tomar medidas contra la pobreza energética en Europa y comprometiéndolas en un diálogo e intercambio continuos a través de la plataforma EPAH, eventos nacionales e internacionales, talleres y oportunidades de formación digital.
- Motivar a las partes interesadas a tomar medidas contra la pobreza energética a nivel local mediante el establecimiento de un sistema de apoyo a los gobiernos locales y a todas las partes interesadas.
Es por todo ello que han creado una serie de manuales para llevar ese conocimiento a las administraciones locales, donde abarcan las tres fases del proceso: Diagnóstico, Planificación y Ejecución. La Palma Renovable se ha encargado de traducir dichos documentos para que una mayor cantidad de personas puedan acceder a los recursos que la EPAH proporciona.
| Fuente original: EPAH Handbook 2: A Guide to Planning Energy Poverty Mitigation Actions |
INTRODUCCIÓN

La planificación representa una fase de conjunción en la que el análisis establecido en el diagnóstico debe transferirse en propuestas concretas que puedan aprobarse, financiarse y aplicarse con éxito. La planificación consiste en priorizar las acciones con el objetivo claro de tener un impacto en la comunidad. Durante esta fase, se desarrollan elementos clave para planificar acciones de mitigación de la pobreza energética, que pueden integrarse en planes climáticos hacia una transición más justa y equitativa. El objetivo general es garantizar que todos los hogares, independientemente de su situación socioeconómica, tengan el mismo acceso a las oportunidades que ofrece un futuro energético sostenible.
Además, conlleva una integración de la perspectiva de la pobreza energética en los planes existentes. En todos los casos, es importante que las acciones definidas no sólo sean ambiciosas, sino también viables. Los gobiernos locales son los responsables de formalizar la fase de planificación. Son la entidad facultada para establecer objetivos y priorizar actividades en consonancia con la visión compartida a escala local, regional y nacional. Una planificación eficaz puede facilitar también la conexión a nivel nacional y de la UE.
Para formular estrategias con impacto, es crucial establecer una visión clara de lo que se pretende conseguir. Esta sección de planificación se centra en sintetizar la información recopilada durante la fase de diagnóstico para desarrollar una visión a largo plazo que sirva de principio rector para las acciones posteriores.
Al final de esta sección, se busca tener una comprensión bien definida de los objetivos finales que se pretende alcanzar. Para seguir adelante, es beneficioso implicar al grupo de trabajo establecido y, en su caso, involucrar a las partes interesadas externas para solicitar su opinión de cara a los próximos pasos. La metodología propuesta por la EPAH puede adaptarse al contexto local, apoyando el desarrollo de un sólido conjunto de tareas para ejecutar acciones eficientes y de impacto. Aunque se presentan en 10 pasos consecutivos, puede ser necesario realizar ciertos pasos varias veces de forma circular antes de finalizar el plan, vista la necesidad de revisión y ajuste de resultados si es necesario a la luz de nueva información obtenida.
| Paso 1: Balance del diagnóstico
Objetivo: Reexaminar, revisar y actualizar |
El Informe de Diagnóstico de la Pobreza Energética concluido al final de la fase anterior es un documento clave para ayudar a navegar por el complejo escenario de la definición de las formas que adopta la pobreza energética a nivel local. Presentar este documento a los responsables políticos y obtener la aprobación para avanzar y planificar y ejecutar acciones concretas puede llevar algún tiempo. Durante este periodo, es posible que se hayan introducido nuevas leyes, políticas o recomendaciones que puedan influir en la planificación, ya sea proporcionando un impulso positivo o introduciendo limitaciones.
Antes de profundizar en el trabajo central de planificación, es aconsejable reactivar el grupo de trabajo establecido en el Paso 2 del Diagnóstico. Es importante mantener la trazabilidad de los documentos elaborados anteriormente, actualizarlos a la luz del nuevo marco y tenerlos fácilmente accesibles para el grupo de trabajo.
Los gobiernos locales pueden desarrollar acciones a medida que aborden la pobreza energética. Sin embargo, es primordial tener en consideración también la posición regional, nacional y de la Unión Europea para comprender cómo está reaccionando el escenario político para afrontar tales retos. Conocer lo que está ocurriendo en los distintos niveles de gobernanza permite desarrollar una acción coordinada, además que alinear los distintos planes puede facilitar el acceso a los mecanismos de financiación, llegar a más beneficiarios y facilitar el proceso de seguimiento.
La Unión Europea reconoce la Pobreza Energética y la incluye como un elemento clave dentro de las políticas europeas de energía y clima. La reciente Directiva sobre Eficiencia Energética y la Recomendación de la Comisión sobre Pobreza Energética se centran más en el diagnóstico y la aplicación de medidas específicas. Además, las autoridades nacionales y los Planes Nacionales de Energía y Clima (PNECs) son hojas de ruta para los Estados miembros de la UE, en las que se esbozan sus objetivos climáticos y energéticos para 2021-2030. Los PNECs se centran en la eficiencia energética, las energías renovables y la reforma del mercado eléctrico. El proceso de elaboración de estos planes consta de varias fases: redacción, revisión y aplicación.
En particular, las autoridades locales desempeñan un papel en la formulación de recomendaciones durante este proceso. Cada país de la UE está obligado por el marco legal a identificar y abordar la pobreza energética dentro de sus Planes Nacionales de Energía y Clima o a través de documentos específicos como estrategias de pobreza energética (Estrategia Nacional). Entender qué acciones se subrayan y promueven a nivel nacional puede influir en el proceso de toma de decisiones sobre la priorización de objetivos.
Coordinarse con todos los niveles de gobernanza es fundamental para aumentar la probabilidad de éxito de las acciones seleccionadas. Una buena opción es ponerse en contacto con el “Grupo de Coordinación de Pobreza Energética y Consumidores Vulnerables” creado por la Comisión Europea para los Estados miembros.
Actividades propuestas
| • Balance del Informe de Diagnóstico sobre Pobreza Energética.
• Identificar los objetivos y acciones prioritarios subrayados en planes/políticas recientes e incluirlos en la lista de documentos de referencia. |
Enlaces de interés
| Paso 2: Construir una visión
Objetivo: Utilizar el diagnóstico para establecer un calendario |
Establecer una visión clara es fundamental para cualquier plan, ya que aporta estructura, claridad y responsabilidad, así como inculcar un sentido de propósito y urgencia, evitando que un plan languidezca en el terreno de las ideas.
La visión no sólo debe ser una perspectiva amplia del futuro del municipio, sino que también debe tener en cuenta los objetivos a largo plazo, las estrategias en curso y el bienestar de la comunidad. Establecer una visión es responder a la pregunta general: ¿Qué queremos conseguir?
Una visión como imagen rectora del futuro del municipio, reflejando aspiraciones y singularidades, combinando realismo y ambición, debe surgir del Informe de Diagnóstico de la Pobreza Energética. La visión de futuro tiene que ser amplia y con aspiraciones, encapsulando lo que distingue al municipio. Además, debe ser visualmente convincente, para garantizar que los ciudadanos y las partes interesadas puedan entender y comprender su esencia. Lograr la apropiación compartida y la alineación es vital; por lo tanto, es necesario compartir la visión tanto entre el grupo de trabajo como con las partes interesadas externas. Además, la visión puede ser el instrumento a utilizar para atraer y desarrollar el compromiso de los partidos políticos, pero también para garantizar el futuro compromiso de los actores clave. En definitiva, una visión clara a futuro debe ser el hilo conductor para explorar los próximos pasos y evaluar las posibles acciones para alcanzar esta aspiración.
Los plazos fomentan la motivación y el impulso y mejoran la concentración. Definir un calendario es crucial en esta fase. Los plazos cortos abarcan meses, por ejemplo, para los subsidios de calefacción en invierno. Las acciones a medio plazo se desarrollan a lo largo de 2-5 años y pueden empezar a abordar las causas profundas, pero son sólo un primer paso en el proceso de un enfoque más coherente para erradicar la pobreza energética. Las acciones a largo plazo, que abarcan de 5 a 10 años, dan forma a la dirección general del pueblo o ciudad. Estas acciones a largo plazo pueden continuar a través de diferentes partidos políticos en los municipios y por lo tanto pueden ser más complejas de aplicar y requieren una alineación de ambición y objetivos a través del cambio político.
Compromiso político
No existe una única vía que conduzca al compromiso político. Las estructuras administrativas, los modelos de aprobación política y las culturas políticas varían de un país a otro. Por este motivo, la propia autoridad local es la más indicada para saber cómo proceder para suscitar el compromiso político necesario para incluir el aspecto social en los Planes Climáticos.
Para aumentar el interés de los actores políticos, el grupo de trabajo sobre pobreza energética (creado durante la fase de diagnóstico) puede:
- Informar al ayuntamiento y alcaldía: Las sesiones informativas periódicas sobre los avances son fundamentales para mantener el impulso y conseguir apoyo político. Asegurarse de que se destacan los beneficios colaterales de las políticas climáticas, como los beneficios sociales, económicos, de empleo, de calidad del aire y de salud.
- Aprovechar las oportunidades de los medios de comunicación: La pobreza energética puede ser el centro de atención en determinados momentos del año, por ejemplo, el invierno y el verano, cuando consumidores vulnerables se enfrentan a mayores desafí Aprovechar la cobertura de los medios de comunicación durante esta época para sensibilizar y recabar el apoyo público para abordar la pobreza energética.
- Colaborar con partes interesadas externas: Colaborar con otras partes interesadas fuera del grupo de trabajo que puedan actuar como defensores, informando a la ciudadanía. Establecer asociaciones con organizaciones que se alineen con los objetivos de lucha contra la pobreza energética y fomentar las relaciones con personas influyentes, líderes comunitarios y expertos que puedan amplificar el mensaje y promover el compromiso político.
Actividades propuestas
| • Establecer una visión a largo plazo basada en la información recogida en el previo Informe de Diagnóstico de la Pobreza Energética.
• Establecer un plazo para alcanzar una visión clara (corto, medio, largo) y especificar el motivo de esta elección (por ejemplo, nuevas elecciones previstas, limitaciones burocráticas, límites de la legislación externa, financiación disponible, etc.). |
Enlaces de interés
| · Construir un futuro con bajas emisiones de carbono: la política del cambio climático |
| Paso 3: Evaluación de las opciones
Objetivo: Saber qué podemos hacer |
En esta sección, se presentan diferentes acciones posibles que pueden llevarse a cabo para hacer frente a la pobreza energética, incorporando diferentes niveles de detalle. Se puede integrar y actualizar esta lista en función de la información facilitada a continuación y/o en la sección dedicada a la planificación para implementar acciones de mitigación de la pobreza energética.
- De las medidas de emergencia a las acciones a largo plazo
Como hemos visto, la pobreza energética está relacionada con tres causas principales, dos de las cuales son los precios de la energía y los ingresos de los hogares. Estos dos elementos son especialmente sensibles a los cambios rápidos y a los imprevistos relacionados con situaciones de emergencia (por ejemplo, emergencias sanitarias como la COVID-19, guerras y otros conflictos, recesiones económicas, problemas medioambientales, etc.). Ante tales circunstancias dinámicas, los gobiernos locales pueden considerar necesario aplicar medidas de emergencia con el objetivo principal de mitigar el impacto de las condiciones en curso. Esto se ha puesto de manifiesto en algunos países mediante la introducción de topes en los precios de la energía, prohibiciones de desconexión, incentivos sociales y otras medidas similares.
La planificación de acciones a medio y largo plazo no sólo aborda las causas profundas de la pobreza energética, sino que también brinda la oportunidad de responder rápidamente a las crisis desplegando medidas de emergencia que se ajusten a la visión y objetivos más generales. De este modo se garantiza que las medidas de emergencia complementen la estrategia más amplia, fomentando una coherencia entre sí. En esencia, la transición de medidas de emergencia a acciones a largo plazo implica un cambio estratégico de soluciones reactivas a iniciativas sostenibles y proactivas.
Enumerar las medidas de emergencia en curso (si las hay) y cómo pueden pasar a acciones más estructurales a medio y largo plazo, es un ejercicio muy útil para establecer medidas de calado.
- Campaña de sensibilización
La sensibilización es un componente que debe tenerse en cuenta para el desarrollo de cada una de las acciones propuestas. Aunque el enfoque principal puede variar según las distintas acciones, existe una coyuntura crítica en cada una de ellas, en las que es esencial implicar a los consumidores vulnerables destinatarios. Integrar estrategias de concienciación en el entramado de cada acción no es una mera opción, sino una necesidad estratégica. Garantizar que los beneficiarios previstos no sólo estén informados, sino también capacitados para participar y beneficiarse de las iniciativas diseñadas para aliviar la pobreza energética es fundamental.
Las campañas de sensibilización exitosas suelen incorporar varios elementos críticos. Entre ellos, mensajes claros y convincentes, coherencia en la comunicación, credibilidad de las fuentes de información, participación de figuras influyentes o líderes comunitarios y esfuerzos sostenidos en el tiempo. La empatía con el público objetivo es clave para persuadir y la forma de transmitir un mensaje es tan importante como el propio contenido.
La narración adaptada puede ser una poderosa herramienta para conectar con las personas y motivarlas personalmente. Por ello, es útil partir de la información sobre el público objetivo recopilada durante el diagnóstico. Las campañas de concienciación pueden variar en coste, impacto y plazo, dependiendo del tipo de público objetivo y del propósito final de la propia campaña.
Los costes dependen de las herramientas, los medios y el público objetivo al que se quiera llegar. En general, el impacto previsto puede ser limitado, ya que es difícil controlar y establecer una conexión clara entre la causa y efecto de las acciones. Implicar a diferentes partes interesadas en la campaña puede aumentar el impacto. Optar por una comunicación diversa, que incluya actos en línea y presenciales, material promocional (folletos, carteles, vídeos, etc.), televisión, radio, periódicos locales, redes sociales y charlas, es la mejor estrategia. Es difícil medir los impactos individuales, por lo que es esencial utilizar múltiples enfoques simultáneamente. Las campañas de concienciación también pueden potenciar el impacto de otras acciones. Por ejemplo, dirigirse a las personas mayores para una medida financiera específica requiere un enfoque particular. Si estas personas carecen de acceso generalizado a Internet, una campaña en línea puede no producir el impacto deseado. En cambio, optar por una campaña difundida a través de la televisión o la prensa locales puede aumentar significativamente su alcance y eficacia.
El marco temporal también puede ser diferente. En general, una campaña no dura mucho tiempo, pero puede repetirse durante periodos específicos (por ejemplo, invierno o verano).
Algunos ejemplos inspiradores
| · Creación de una aplicación municipal de preguntas frecuentes
· Organizar actividades para concienciar a los niños en guarderías y escuelas primarias sobre cómo ahorrar energía mediante actividades interactivas y lúdicas y proporcionando la metodología correspondiente a los profesores para su uso o reproducción en el futuro · Crear una hoja de ruta municipal: elaborar una ficha informativa para cada medida con una descripción, plazo, presupuesto, prioridad, áreas municipales implicadas, etc. · Orientar el enfoque de los alumnos: diseñar materiales específicos, kits, asesoramiento y talleres para abordar la pobreza energética estival con los hogares vulnerables · Taller de aprendizaje colaborativo con diferentes departamentos administrativos del municipio · Participar en proyectos artísticos para mostrar los retos a los que se enfrenta la población · Crear un foro comunitario sobre cuestiones energéticas · Establecer calendarios, estrategias de compromiso, materiales de comunicación y conexiones con los medios de comunicación |
- Cambios de comportamiento
Aunque las campañas de sensibilización son esenciales para difundir información, a menudo tienen dificultades para traducirse en acciones coherentes debido a nuestros hábitos. El cambio de comportamiento profundiza en la intrincada dinámica que influye en las decisiones individuales y las campañas de cambio de comportamiento navegan por las complejidades de la motivación, los entornos sociales, las normas culturales y el acceso a los recursos. La elaboración de mensajes específicos, la educación y la creación de entornos favorables son elementos esenciales para inducir un cambio de comportamiento duradero.
Trabajar para crear entornos que faciliten a los hogares en situación de pobreza energética adoptar y mantener prácticas de ahorro energético, puede implicar la mejora de la alfabetización energética a través de programas comunitarios y el fomento de redes sociales que promuevan la acción colectiva.
En el contexto de las intervenciones de cambio de comportamiento, promover la suficiencia energética implica animar a los hogares a adoptar hábitos de ahorro energético que den prioridad a la eficiencia sin sacrificar la comodidad o las necesidades básicas. Esto puede incluir medidas como la mejora del aislamiento, la modernización de los sistemas de calefacción y refrigeración y la adopción de electrodomésticos eficientes, que pueden ayudar a reducir el consumo de energía.
El coste de una campaña con el objetivo de influir en los hábitos suele ser más elevado que el de una campaña de sensibilización, y a menudo requiere la experiencia de profesionales especializados en el desarrollo de estrategias de este tipo. A diferencia de las campañas de sensibilización, estas requieren un plazo más largo para su desarrollo y ejecución, el impacto es difícil de medir y suele estar relacionado con el esfuerzo dedicado a desarrollar las propias acciones. Esta mayor duración es necesaria para comprender a fondo la dinámica de comportamiento de los hogares con pobreza energética, identificar los puntos clave de intervención y diseñar estrategias a medida compatibles con sus necesidades y contextos específicos.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Notificaciones acerca del uso de energía
· Contadores inteligentes con información en tiempo real sobre el consumo de energía que permitirían información e intervenciones personalizadas, es uno de los pilares más importantes para concienciar a los consumidores de energía y capacitarlos para que comprendan y ajusten su consumo · Desarrollar una aplicación o un sistema de gamificación con recompensas por el ahorro |
- Oficinas de asesoramiento energético
Las oficinas de asesoramiento funcionan como centros, físicos o virtuales, donde los consumidores pueden encontrar información sobre diversos servicios relacionados con la energía. Con el apoyo de expertos cualificados, ofrecen diferentes servicios a la población en general y a los consumidores vulnerables: facturas de electricidad y gas; obtención de financiación para la renovación energética de viviendas y ayuda para cumplimentar las solicitudes; evaluaciones energéticas a domicilio, energía compartida, etc.
La principal ventaja es que un consumidor vulnerable puede recibir distintos tipos de ayuda en el mismo lugar. Sin embargo, puede resultar difícil manejar una serie de competencias transferibles que van desde las técnicas hasta las sociales y psicológicas para apoyar a los consumidores vulnerables de forma empática. Es importante utilizar eficazmente la información recopilada en la fase de Diagnóstico para dar forma adecuada a este servicio, evaluando otras opciones como las ventanillas únicas móviles o digitales.
El coste de una oficina de asesoramiento energético varía en función de factores como la ubicación (física o digital) y los gastos de gestión asociados (alquiler del espacio, alojamiento del sitio web, facturas/mantenimiento, recursos humanos, material de comunicación etc.). Dependiendo del tamaño del municipio, también puede ser más eficaz crear múltiples espacios para asegurarse de atender a los consumidores vulnerables de las distintas zonas. Otro elemento que hay que tener en cuenta es si los expertos que prestan el apoyo proceden de organizaciones externas o son personal municipal interno debidamente formado. La evaluación eficaz de los costes incluye una campaña de sensibilización/promoción para informar a los consumidores vulnerables sobre estos servicios. Si bien las oficinas pueden tener un impacto significativo, los objetivos precisos, los servicios concretos y una publicidad adecuada son fundamentales. A la hora de planificar, es importante tener en cuenta que, además del coste inicial que supone montar la oficina, suele haber costes de mantenimiento continuado.
Las oficinas pueden tener un impacto significativo, sobre todo si están bien orientadas para captar la atención de los ciudadanos y se les da una buena publicidad. Las asociaciones con organizaciones locales son fundamentales para tener un mejor acceso tanto a la población general como a los consumidores vulnerables, aprovechando las ventajas ya existentes, como canales de comunicación y relaciones de confianza. Las oficinas suelen tratarse de una actuación a medio y largo plazo, con unos costes operativos y de mantenimiento que pueden mantenerla en funcionamiento durante años. El plazo para activarla puede variar significativamente, dependiendo de si se integra en un servicio ya existente o en uno de nuevo desarrollo. Más allá del tiempo de activación, llegar a la población destinataria es un aspecto crucial del calendario general.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Actuar como intermediario para la negociación de una nueva tarifa
· Proporcionar auditorías energéticas a los hogares en situación de pobreza energética · Establecer un marco de gobernanza entre departamentos con foros temáticos |
- Comunidades energéticas
Las comunidades energéticas son entidades abiertas y voluntarias cuyo objetivo es crear beneficios medioambientales, económicos y/o sociales en lugar de beneficios financieros. Estas organizaciones abarcan diversas iniciativas, como la provisión y suministro de energía renovable (por ejemplo, paneles solares en tejados, creación de parques eólicos o pueblos bioenergéticos con redes de calefacción urbana), en función del recurso más adecuado en el contexto específico. Algunas comunidades energéticas también se dedican a la eficiencia energética y la renovación de edificios, entre otras actividades del mercado energético. Además, pueden contribuir a la aceptación social de la transición energética, debido a la creación de puestos de trabajo locales y a la reducción de los precios de la energía.
Si están bien diseñadas, las comunidades energéticas pueden llegar a los consumidores vulnerables a través de la inclusión social, la integración comunitaria y como beneficiarios de la energía generada. Identificar e implicar a los consumidores vulnerables puede requerir el apoyo de partes interesadas externas, en particular las que ya se dedican al apoyo social, junto con sesiones de sensibilización y capacitación. Las comunidades energéticas se mencionan a menudo como acciones que pueden abordar otros retos como el abastecimiento energético, la reducción de CO2 etc. y, por esta razón, pueden estar ya incluidos en el plan de algunas administraciones. Merece la pena analizar y trabajar conjuntamente para crear una estructura jurídica y un modelo empresarial para la comunidad energética que beneficie a múltiples consumidores, incluidos los más vulnerables.
Los costes asociados a las comunidades energéticas varían en función del contexto nacional, el tipo de actividad, el tamaño de la comunidad y la población destinataria. Sin embargo, los costes de creación de una comunidad energética pueden ser demasiado elevados para que los consumidores vulnerables se unan, ya que hay una inversión inicial en la instalación del sistema de energía renovable, por ejemplo, o costes operativos relacionados con el mantenimiento, seguros, tarifas e impuestos. Estos deben tenerse en cuenta en el modelo de negocio de la comunidad energética para garantizar su sostenibilidad a largo plazo y puede ser necesario desarrollar condiciones especiales para permitir la adhesión de los hogares vulnerables.
Para las comunidades energéticas, un estudio de viabilidad previo puede ser la clave para identificar las distintas posibilidades y la factibilidad del concepto en el contexto nacional y local. Aunque pueden tener un impacto significativo en la mejora de las condiciones de los consumidores vulnerables implicados, el número de beneficiarios puede verse limitado por cuestiones financieras, la disponibilidad de espacio y las dificultades para identificar e implicar con éxito a los hogares con más dificultades.
Las comunidades energéticas se consideran acciones a medio y largo plazo. Crear una comunidad energética implica constituir una entidad jurídica, definir las estructuras de gobierno y obtener los permisos y autorizaciones necesarios. Este proceso puede llevar mucho tiempo. El desarrollo de un modelo de negocio sostenible para la comunidad energética requiere una cuidadosa consideración tanto de aspectos financieros como costes de inversión, gastos operativos, fuentes de ingresos y posibles fuentes de financiación. Elaborar un modelo sostenible que equilibre la viabilidad económica con los objetivos sociales y medioambientales puede requerir una planificación iterativa y la participación de todas las partes interesadas.
Generar confianza y cooperación entre los miembros de la comunidad, especialmente entre los consumidores vulnerables, es crucial para el éxito de las comunidades energéticas. Involucrar a las partes interesadas en los procesos de toma de decisiones, abordar sus preocupaciones y fomentar un empoderamiento y sentimiento de pertenencia es un proceso que necesita de tiempo y compromiso. El desarrollo de estrategias de comunicación eficaces y la realización de actividades de divulgación para llegar a los hogares vulnerables también pueden requerir un periodo de tiempo y esfuerzo prolongado. Aprovechar las iniciativas ciudadanas existentes puede acelerar este proceso, fomentando la confianza y la cooperación para el éxito del desarrollo comunitario.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Ayudar a instalar sistemas de autoconsumo
· Desarrollo del concepto (identificación de las partes interesadas, público objetivo, exploración del marco jurídico, etc.) de la comunidad energética local · Elaboración de documentos de orientación para hogares vulnerables sobre cómo formar parte de una comunidad energética |
- Rehabilitación de viviendas y mejora de la eficiencia energética
La pobreza energética está estrechamente relacionada con la política de vivienda. Para combatir eficazmente la pobreza energética, es esencial abordar los problemas subyacentes en materia de vivienda que prevalecen en toda Europa. Entre estos problemas se encuentran el aumento vertiginoso de los precios de la vivienda, la disminución de la inversión pública y la baja calidad de los inmuebles de alquiler, lo que conlleva un elevado consumo de energía.
En particular, la escasa eficiencia energética del parque inmobiliario es uno de los principales factores de la pobreza energética. Las personas que viven en situación de pobreza energética suelen residir en edificios de bajo rendimiento y sin medios para financiar grandes renovaciones. Los edificios no sólo son los mayores consumidores de energía de la Unión Europea, con un 40% del consumo total, sino que también representan una reserva sin explotar de ahorro potencial de energía y de energía renovable, y un medio para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, los hogares que sufren la pobreza energética suelen resistirse a los esfuerzos de renovación debido a la preocupación por el aumento de los costes mensuales, como los alquileres y la posibilidad de que sean desalojados de sus hogares debido a las renovaciones.
Además, muchos de estos hogares ya tienen un bajo consumo de energía, lo que dificulta el diagnóstico de aquellos hogares que viven en situación de pobreza energética oculta y el aumento de ahorros mediante mejoras básicas de la eficiencia. En su lugar, pueden ser necesarias renovaciones más exhaustivas y/o instalaciones de energías renovables, que requieren soluciones de financiación más elaboradas. La renovación también puede estar relacionada con un cambio de electrodomésticos que ayude a reducir la factura energética y mejore la calidad. Sin embargo, los propios electrodomésticos también pueden implicar un coste elevado que dificulte su cambio al consumidor vulnerable.
Atender a los consumidores vulnerables mediante acciones de renovación requiere la colaboración entre distintos sectores, como los de vivienda, urbanismo y medio ambiente, y puede combinarse con acciones de mitigación y adaptación al cambio climático. Las acciones de renovación, aunque tienen un gran impacto, destacan por ser las medidas más costosas en la lucha contra la pobreza energética. Implican múltiples retos, desde el despliegue de consultores externos para la viabilidad y las contrataciones legales y de construcción hasta la realización de las propias obras. Hoy en día, los gobiernos locales se enfrentan a obstáculos adicionales, no sólo en la asignación de fondos, sino también a la hora de identificar contratistas cualificados y adquirir materiales sostenibles.
Si bien puede presentar un coste elevado y un plazo largo para su finalización, la renovación de edificios supone un gran impacto cuando se lleva a cabo. A menudo cabe la posibilidad de flexibilizar y dividir la acción en actividades más pequeñas que se desarrollen unas sobre otras (por ejemplo, empezar por los edificios públicos, por un barrio más desfavorecido y luego ampliar etc.). Para definir el enfoque en primer lugar, es importante tener una idea clara de la distribución de los consumidores vulnerables.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Proporcionar hojas de ruta para una eficaz renovación de la vivienda
· Ayudar a la rehabilitación de viviendas de consumidores vulnerables · Suministro de nuevos aparatos a consumidores vulnerables · Seguimiento y evaluación de las condiciones climáticas interiores de los edificios elegidos para determinar las zonas que necesitan rehabilitación · Documento de buenas prácticas para orientar a ayuntamientos a la hora de trabajar con proyectos de vivienda social en el municipio, ya que son un socio especialmente potente en lo que respecta a las iniciativas de ahorro energético dirigidas a las personas que viven en situación de pobreza energética |
- Incentivos y medidas financieras
El acceso a una financiación adecuada es fundamental para el éxito de las acciones. Los hogares en situación de pobreza energética, que a menudo carecen de recursos para sufragar los gastos energéticos y las mejoras en el hogar, necesitan apoyo específico. Los subsidios e incentivos personalizados son cruciales para aliviar eficazmente la pobreza energética, dado el acceso limitado que tienen a la financiación convencional, como los préstamos, ya que los bancos comerciales perciben a los clientes con bajos ingresos como prestatarios de alto riesgo. Todavía hay muy pocos ejemplos de mecanismos de financiación dirigidos específicamente a los hogares en situación de pobreza energética en la UE. A la hora de establecer opciones de financiación para combatir la pobreza energética, es esencial priorizar la accesibilidad, la transparencia y la simplicidad en el proceso de solicitud y minimizar las trabas burocráticas. Los municipios desempeñan un papel fundamental en el diseño de instrumentos de financiación, subsidios y subvenciones para ayudar directamente a estos hogares.
Las medidas de financiación específicas pueden ser funcionales para implementar, conjuntamente con los ciudadanos, algunas de las otras acciones clave para abordar la pobreza energética. Por ejemplo, con respecto a los proyectos de renovación, pueden utilizarse sistemas de subvención para facilitar el acceso a los consumidores vulnerables. También pueden diseñarse medidas financieras de apoyo a las acciones antes mencionadas para tener acceso a algunos de sus servicios específicos.
El coste puede variar en función de la complejidad de la medida financiera aplicada. Puede ser necesario implicar a consultores especiales, desarrollar campañas de concienciación concretas, pero también asignar un presupuesto interno en caso de subvenciones específicas.
Por la misma razón, el impacto puede ser diferente en función de la acción aplicada y de la capacidad de desplegar eficientemente lo necesario para combatir esta situación. Las medidas financieras pueden utilizarse como actividades a corto plazo (en caso de necesidad de incentivos específicos ante una crisis energética). Sin embargo, pueden extenderse a un plazo más largo en cuanto se centren en cambios más estructurales (por ejemplo, subvenciones para sustituir los sistemas de calefacción, etc.).
Algunos ejemplos inspiradores
| · Ayudas para hacer frente a las facturas de energía
· Exenciones fiscales · Cierta cantidad de energía gratuita al mes · Prohibición de desconexión · Garantías bancarias |
- Otro tipo de acciones
Las acciones mencionadas se han aplicado con éxito y se han puesto a prueba en múltiples localidades, por lo que ofrecen referencias documentadas para su posible reproducción o ampliación. Sin embargo, otras acciones pueden ser eficaces en un contexto local específico. Es importante intercambiar información entre las distintas administraciones y con otros municipios para evaluar a fondo lo que ya está previsto.
Como regla general, es importante preguntarse si esta acción puede tener un efecto y un beneficio específicos para los consumidores vulnerables. Las acciones de mitigación y adaptación relacionadas con el clima podrían convertirse en un primer paso para atender a los consumidores vulnerables.
A modo de ejemplo, las soluciones basadas en la naturaleza, como los tejados y fachadas verdes, las zonas verdes y los espacios con agua que proporcionan sombra y reducen el calor, pueden ofrecer un enfoque interesante para abordar la pobreza energética estival y servir como refugio climático.
Los sistemas inteligentes de gestión de la energía basados en IA pueden optimizar el uso de la energía en edificios y comunidades ajustando automáticamente los sistemas de calefacción, refrigeración e iluminación en función de los datos en tiempo real y las preferencias de los usuarios. Estos sistemas ayudan a moderar el malgasto de energía, reducir las facturas y mejorar los niveles de confort para los inquilinos, especialmente consumidores vulnerables. Los algoritmos pueden personalizar los programas y recomendaciones de asistencia energética en función de las características, preferencias y necesidades de cada hogar. Este enfoque a medida garantiza que los servicios de apoyo, como las mejoras de la eficiencia energética, la asistencia financiera y las intervenciones conductuales, sean eficaces para cada beneficiario.
Además, los chatbots y los asistentes virtuales pueden proporcionar un apoyo accesible a los consumidores, respondiendo a preguntas, proporcionando consejos de ahorro de energía y guiando a los usuarios a través de los procesos de solicitud de programas de asistencia financiera. Estos asistentes digitales mejoran la accesibilidad y la comodidad, en particular para las poblaciones vulnerables con movilidad limitada o barreras lingüísticas.
Una opción con resultados positivos es invertir en programas de formación específicos e iniciativas de desarrollo para capacitar a los residentes, las organizaciones comunitarias y el personal municipal con los conocimientos y capacidades necesarios para abordar eficazmente la pobreza energética.
Esto incluye formación en eficiencia energética, tecnologías de energías renovables, conocimientos financieros y promoción. Se valora experimentar con nuevas tecnologías, enfoques y modelos empresariales para abordar los retos de la pobreza energética. Los proyectos piloto y las iniciativas innovadoras pueden servir de banco de pruebas para soluciones escalables y allanar el camino para una adopción posterior más amplia.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Desarrollo de aptitudes sobre eficiencia energética a nivel de hogares
· Refuerzo de las habilidades: formación a servicios sociales y técnicos en municipios · Desarrollar o mejorar una ‘herramienta de riesgo de vulnerabilidad energética’ |
Actividades propuestas
| • Ampliar el conocimiento de las posibles acciones para abordar la pobreza energética e integrarse rápidamente en los detalles de la Implementación.
• Lluvia de ideas con el grupo de trabajo interno sobre pobreza energética y las partes interesadas externas para crear una lista completa de posibles acciones. |
Enlaces de interés
| · REScoop.eu (Organización)
· Repositorio de las Comunidades de la Energía (Iniciativa de la UE) · RENOVERTY (proyecto de la UE) · EASIER (proyecto de la UE) · Coolproducts (proyecto de la UE) · Comunidad de Energías Renovables de Telheiras, Junta Parroquial de Lumiar, Lisboa, Portugal · Puntos de Asesoramiento Energético, Barcelona, España · Ventanilla Única Móvil – Transition Point, Portugal · La policía del termostato, también conocida como «DAD» |
| Paso 4: Definición de obstáculos y oportunidades
Objetivo: Comprender cuáles son los factores externos |
Navegar por el complejo panorama de la toma de decisiones para planificar acciones destinadas a erradicar la pobreza energética requiere una comprensión exhaustiva de los factores externos que pueden influir significativamente en los resultados.
El éxito de cualquier visión depende de un enfoque multisectorial, que garantice que las ideas propuestas se ajustan a la aceptabilidad política, la conveniencia social, la viabilidad tecnológica, financiera, jurídica y administrativa. Sin esta alineación, incluso la idea mejor concebida corre el riesgo de no realizarse.
En este paso, el objetivo es ofrecer una perspectiva general de los distintos factores externos que pueden influir en la probabilidad de aplicar con éxito las acciones. Los pasos siguientes profundizarán en algunos de los factores y ofrecerán más detalles sobre cómo identificar barreras y oportunidades.
Tomando como inspiración el modelo PESTEL, es importante que cada una de las acciones recoja algunas aportaciones centradas en 6 áreas:
- Política: Centra la atención en todos los elementos políticos que pueden influir en la acción (por ejemplo, política fiscal; normativa medioambiental; restricciones y reformas comerciales; aranceles; estabilidad política y elecciones)
- Economía: Relativo a los diferentes aspectos económicos que pueden afectar e influir en el desarrollo de la acción (por ejemplo, tipos de interés, de cambio, de inflación y salariales; presupuesto; disponibilidad de crédito).
- Social: Conectar con los elementos demográficos y culturales (por ejemplo, normas culturales, actitud, conciencia sanitaria, etc.).
- Tecnología: Investigar la disponibilidad de las tecnologías y materiales necesarios y el impacto de la innovación en este campo.
- Ecología: Evaluar el impacto del cambio climático, el impacto medioambiental y la huella de carbono de las acciones como una oportunidad para elegir acciones de menor impacto. Considerándose las limitaciones territoriales/urbanas/infraestructurales.
- Legislación: Especificar los trámites y permisos necesarios para llevar a cabo algunas acciones.
Actividades propuestas
| • Familiarizarse con los distintos elementos en el grupo de trabajo. |
Enlaces de interés
| · Análisis PESTEL |
| Paso 5: Factores políticos y jurídicos
Objetivo: Evaluar el impacto de la política y las normativas |
En el Paso 1, se revisó la lista de documentos. En este paso, merece la pena hacer lo mismo, pero centrándonos específicamente en la identificación de políticas y normativas que puedan constituir un factor clave para las acciones identificadas. La clave está en identificar las sinergias potenciales y las barreras impuestas por las medidas / instrumentos / reglamentos existentes.
En algunos casos los documentos ya incluidos en la investigación son suficientes, pero en algunos otros puede ser necesario realizar investigaciones adicionales para conocer mejor aspectos como la demanda del mercado, los costes, las oportunidades normativas, los marcos jurídicos y los riesgos.
Para cada una de las acciones definidas como posibles de llevar a cabo, conviene identificar las políticas y normativas clave que pueden afectarla e influir en ella (de forma positiva o negativa). La falta de una normativa específica también puede considerarse un elemento a tener en cuenta.
Actividades propuestas
| • Para cada una de las acciones enumeradas en la sección anterior, elaborar una lista de los marcos políticos y jurídicos clave. Señalar el caso en el que no exista un marco específico.
• Identificar los marcos políticos y jurídicos que facilitan la aplicación, evitando los procedimientos más complejos y largos |
| Paso 6: Factores sociales
Objetivo: Hacer un seguimiento del apoyo y las capacidades de todas las partes interesadas |
El elemento social se refiere a todo lo relacionado con los recursos humanos y la capacidad disponible, ya sean internos (departamentos del mismo ayuntamiento) o externos (contratistas y proveedores de servicios), o los beneficiarios de la acción (los consumidores vulnerables identificados en el Diagnóstico).
En este punto, es esencial desarrollar un mapeo de las partes interesadas a la luz de los nuevos conocimientos adquiridos con las acciones específicas. Para cada parte interesada, una identificación clara de su capacidad y predisposición completan las previsiones de la eficacia que puede tener el resultado. Para recopilar esta información, es importante contar con cada persona del grupo de trabajo para evaluar más a fondo su posición.
Para cada acción concreta, puede ser necesario incluir a partes interesadas específicas no identificadas inicialmente como actores clave en la definición de la pobreza energética, pero que adquieren importancia durante la ejecución de la acción (por ejemplo, si el objetivo es llevar a cabo renovaciones extensas de edificios, las empresas constructoras, los administradores de comunidades de propietarios o asociaciones locales se convierten en partes interesadas cruciales).
Para determinar si las partes interesadas pueden representar una oportunidad o un obstáculo, es importante considerar si todos los agentes necesarios están disponibles (presencia), si son competentes (capacidad), dispuestos a actuar (interés) y en posición de poder influir en el resultado (poder). Para garantizar la apropiación del proceso, un punto importante es llegar y comprometerse con aquellos que viven en condiciones de pobreza energética e incluir su perspectiva sobre las acciones, con el objetivo de adaptar mejor las acciones a sus necesidades y aumentar el sentimiento de apropiación e inclusión.
Tabla 1. Ejemplo de desarrollo de una comunidad energética
| Elemento | Detalles | Oportunidad (fortaleza) | Barreras (debilidad) |
| Social | Departamento interno – Energía | Conocimiento de la normativa comunitaria en materia de energía y de los sistemas RES
Interés en implantar comunidades energéticas Capacidad para simplificar la contratación administrativa |
Falta de personal |
| Social | Departamento interno – Desarrollo social | Interés por implicar a los consumidores vulnerables
Conocimiento de cómo llegar a los consumidores vulnerables |
Falta de experiencia específica dentro de las comunidades energéticas |
| Social | Externo – Contratistas de servicios para desarrollar el sistema de energía renovable | Disponibilidad de diferentes contratistas cualificados en la zona
Interés en desarrollar comunidades de RES |
Necesidad de participar en el procedimiento de contratación pública – calendario |
| Social | Externo – Consumidor vulnerable | Conscientes del potencial de las comunidades energéticas | Escepticismo sobre el enfoque comunitario y las normas compartidas |
Este cuadro resume el enfoque para cada paso y ayuda a abordar los posibles riesgos relacionados con un compromiso ineficaz. Es importante analizarlo para comprender qué se necesita para poner en marcha una acción concreta. Por ejemplo, si el grupo de trabajo carece de conocimientos sobre el marco jurídico para el establecimiento de una comunidad energética, puede que haya que impartir formación o contratar a un agente externo para esta tarea.
La creación de una sólida red de personas y organizaciones garantiza una actuación basada en los conocimientos y la experiencia colectivos.
Actividades propuestas
| • Revisar la lista de partes interesadas del Informe de Diagnóstico de la Pobreza Energética e integrar más información.
• Para cada parte interesada, caracterizar los elementos más fuertes y los puntos débiles. También se puede integrar la información incluyendo cualquier actividad o programa que las distintas partes interesadas ya tengan en marcha. • Identificar una lista de posibles actividades integradoras que deban incluirse para abordar los puntos débiles de las partes interesadas. |
| Paso 7: Factor económico
Objetivo: Comprobar el presupuesto |
Todo plan requiere recursos financieros para su ejecución. Garantizar la viabilidad y solidez del plan implica evaluar las oportunidades financieras disponibles. También es clave que los mecanismos de asignación presupuestaria y de recursos sean transparentes y responsables.
Una evaluación financiera preliminar es vital para estimar los costes que conlleva el desarrollo del plan y el presupuesto disponible en esta fase, garantizando su concreción y viabilidad. Lo ideal sería que el presupuesto municipal interno cubriera todas las actividades. Es esencial integrar el aspecto social en las asignaciones presupuestarias existentes o en las actividades futuras previstas. Abogar por la inclusión en los proyectos en curso, como los sistemas de energía renovable para edificios públicos, puede asegurar su rentabilidad. Así, trabajar con un presupuesto plurianual puede facilitar el desarrollo de proyectos a medio y largo plazo. También implica considerar el coste de las oportunidades perdidas, como los gastos de ofrecer incentivos en lugar de abordar las causas profundas de la pobreza energética. La creación de un presupuesto debe considerar la posibilidad de iniciar proyectos piloto y ampliarlos posteriormente (por ejemplo, empezar con soluciones basadas en energías renovables en un edificio y luego reproducir el modelo cuando se disponga de financiación adicional, etc.).
En algunos casos, una estrategia presupuestaria eficaz para el sector público también requiere considerar subvenciones y préstamos del Estado o de fuentes de la Unión Europea, como el Fondo de Recuperación y Resiliencia, el Fondo Social para el Clima o el Fondo Europeo de Eficiencia Energética (FEEE). Estas subvenciones ofrecen a los gobiernos fuentes de ingresos adicionales y aumentan la capacidad de crear y mantener nuevos programas.
Hay otras oportunidades de subvención y fuentes de financiación disponibles para iniciativas dirigidas a pobreza energética. Entre ellas se incluyen: Horizonte Europa, LIFE, INTERREG, el proyecto ELENA del Banco Europeo de Inversiones, etc. También hay flujos de financiación de proyectos específicos para apoyar aún más la puesta en práctica de las ideas en este ámbito.
A pesar de la interesante oportunidad que pueden ofrecer estas subvenciones, suelen estar limitadas por un proceso de solicitud y selección. Por tanto, hasta que no se confirman y firman los contratos, no pueden considerarse fuentes seguras de financiación. A pesar de ello, ofrecen interesantes posibilidades para poner en marcha ideas y, potencialmente, reproducir, ampliar o pilotar acciones.
Actividades propuestas
| • Evaluar el presupuesto disponible en el municipio.
• Identificar algunas subvenciones y préstamos que puedan apoyar e integrar el presupuesto disponible. • Identificar organizaciones financieras locales que puedan estar interesadas en desarrollar asociaciones público-privadas. |
| Paso 8: Factores tecnológicos
Objetivo: Comprobar el posible efecto de otros elementos |
Algunas de las acciones que pueden llevarse a cabo para atajar la pobreza energética prevén diferentes tecnologías y pueden tener diferentes impactos ambientales. Los factores tecnológicos engloban el impacto de la innovación, la investigación y el desarrollo y el estado general de la tecnología que puede utilizarse para aplicar las medidas. Los rápidos avances tecnológicos pueden crear oportunidades, pero pueden resultar difíciles de encontrar en el mercado o conllevar mayores costes de mantenimiento.
Los factores medioambientales tienen que ver con el impacto que la acción tendrá en el medio ambiente. Esto incluye consideraciones como el cambio climático y la disponibilidad de recursos. Es importante tener en cuenta que, a la hora de abordar la pobreza energética, puede haber desacoples entre la producción energética estimada basándose en la calificación energética y la energía consumida real. Los consumidores vulnerables pueden tender a reducir su consumo en detrimento de su salud, lo que conlleva un impacto medioambiental global bajo. Para que su estado mejore, se produciría un aumento del consumo y, si éste no se cubre con soluciones sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, puede dar lugar a un mayor impacto ambiental. A la hora de diseñar las posibles actuaciones, conviene tener en cuenta cómo mitigar los riesgos de un efecto negativo sobre el medio ambiente.
Actividades propuestas
| • Evaluar los elementos tecnológicos que pueden influir en las actuaciones.
• Evaluar el impacto medioambiental de cada acción. Tras haber evaluado cada acción · Recopilar la diferente información para cada una de las acciones enumeradas en la acción anterior · Organizar una reunión con el grupo de trabajo para debatir la información recopilada para cada acción y asegurarse de tener en cuenta todos los aspectos |
Definir el plan
Una vez que se tenga una idea más clara de las posibles acciones y se hayan recopilado datos sobre las oportunidades y obstáculos de cada una de ellas, es importante cotejar la información e identificar qué acciones deben priorizarse y cuáles pueden ser fundamentales para el éxito de las demás.
La lista de posibles acciones puede ser bastante amplia, pero siendo realistas, un gobierno local sólo tiene la posibilidad de aplicar eficazmente un número reducido de ellas. Al establecer prioridades, queda claro qué merece una atención inmediata y qué tiene más probabilidades de tener un mayor impacto.
Definir un orden de acciones da la oportunidad de centrar el esfuerzo en tareas específicas y optimizar el tiempo. Al final de esta sección, se podrá finalizar el Plan Climático Social y Local con información concreta sobre cómo se espera alcanzar su visión. Los siguientes pasos deben ser realizados por un grupo de actores clave informados y familiarizados con la dinámica local.
Este proceso constituye la espina dorsal estratégica de la planificación municipal, por lo tanto, es importante que las actividades propuestas sean desarrolladas por un equipo central de personas que tengan el mayor conocimiento posible para influir eficazmente en la dirección estratégica del municipio. También se puede considerar la posibilidad de recurrir a un proveedor de servicios profesionales externo o a un consultor para facilitar el proceso.
| Paso 9: Establecer prioridades
Objetivo: Seleccionar las acciones adecuadas |
En las secciones anteriores, el objetivo era profundizar en el conocimiento de los obstáculos, las limitaciones y las posibles acciones que pueden llevarse a cabo. Ahora es el momento de cotejar toda la información disponible y definir las acciones clave por las que empezar para lograr el mayor impacto posible en el momento actual. Lo ideal sería llevar a cabo todas las acciones mencionadas anteriormente, pero siendo realistas, resulta complejo y poco eficaz centrarse en todas ellas al mismo tiempo. Por eso es importante evaluar, organizar y jerarquizar las distintas tareas y objetivos. La priorización puede tener diferentes reglas; es un análisis multicriterio. Por este motivo, tener a mano todas las consideraciones realizadas para cada acción es esencial en este punto para realizar una mejor evaluación.
Existen diferentes metodologías para establecer prioridades y se puede utilizar la que resulte más familiar o la que ya se haya empleado anteriormente. Numerosos gobiernos locales han trabajado con éxito con la Matriz de Materialidad, una cuadrícula bidimensional que utiliza la relevancia/impacto en el eje horizontal y el esfuerzo/dificultad en el eje vertical.
Para llevar a cabo esta metodología, conviene involucrar al Grupo de Trabajo sobre Pobreza Energética para que puntúe la relevancia y el esfuerzo de cada acción. La relevancia/impacto se refiere a la capacidad de abordar plenamente la pobreza energética, llegar a los consumidores vulnerables y establecer una solución permanente, estable y sostenible. Para asignar este valor, se considera la información proporcionada para cada acción, teniendo en cuenta las pruebas expuestas en el Informe de Diagnóstico de la Pobreza Energética, se cuestiona si la acción propuesta llegará efectivamente a los consumidores vulnerables y se evalúa el impacto potencial de las acciones sobre los indicadores identificados en el diagnóstico. Por ejemplo, si los datos del Diagnóstico muestran que el 41% de las personas no calientan toda su casa, intente reducir este porcentaje al 31% con la acción que propone. Esta estimación ayudará a evaluar la eficacia de la intervención propuesta para abordar la pobreza energética.
El esfuerzo/dificultad está relacionado con el resto de la información recopilada (plazo, coste, oportunidades y barreras). Se puede pedir a los miembros del Grupo de Trabajo sobre Pobreza Energética que puntúen individualmente cada una de las acciones y, a continuación, debatir conjuntamente los resultados.
En función de la puntuación proporcionada por los distintos miembros del grupo de trabajo, se puede posicionar cada acción en la Matriz de Materialidad. Las acciones situadas en la zona amarilla/naranja son, idealmente, las que hay que priorizar. No obstante, conviene discutir los resultados con el grupo de trabajo y confirmar las acciones que se van a seleccionar. Los colaboradores en las instituciones suelen ofrecer una perspectiva más realista de las capacidades del municipio.
No obstante, si es posible, es útil pedir información a personas externas y comprobar si las acciones prioritarias reflejan las seleccionadas por el grupo de trabajo. En caso de que las acciones a priorizar no estén alineadas, puede valer la pena explicar con más detalle la posición del municipio y las razones detrás de la elección. De este modo, se podrá establecer una relación más sólida y un sentimiento de pertenencia.

Existe la opción de utilizar métodos de puntuación más complejos para las distintas actividades. Por ejemplo, se puede asignar puntuaciones a múltiples parámetros individuales, como el número de beneficiarios a los que se dirige, el plazo, los recursos humanos necesarios y el presupuesto. Después, se puede aplicar diferentes ponderaciones a estos parámetros en función de su influencia prevista. Además, es posible realizar evaluaciones cualitativas más detalladas para cada una de las acciones (por ejemplo, se puede contratar a un experto externo para que redacte un posible plan financiero y de gestión para el desarrollo de una comunidad energética). No obstante, a la hora de elegir la metodología, es importante tener en cuenta el objetivo final y la visión que desea alcanzar y evaluar si realmente merece la pena añadir complejidad adicional.
Actividades propuestas
| • Revisar la lista de acciones y asignar puntuaciones en función de los parámetros acordados. Pedir a cada parte interesada que las puntúe individualmente. Puede hacerse en un taller de grupo o mediante un cuestionario y/o encuesta.
• Recoger todas las aportaciones y situar las acciones en la Matriz de Materialidad. • Discutir los resultados de la Matriz de Materialidad conjuntamente con las partes interesadas para comprobar si el equipo está alineado. Establecer el área prioritaria en la que el municipio concentrará sus esfuerzos. |
| Paso 10: Desarrollo de un Plan Climático Social y Local
Objetivo: Formalizar los resultados del proceso |
Una vez que el grupo de trabajo seleccione las acciones clave prioritarias para el próximo periodo, es importante definir formalmente un plan, garantizando un enfoque global y duradero que aborde no sólo acciones de mitigación y adaptación, sino que también proporcione información sobre cómo atender a los consumidores vulnerables. Lo ideal sería contar con un Plan Climático Social Local específico para abordar los retos de la pobreza energética y, a continuación, hacer referencia a este plan en los Planes Climáticos con el fin de asegurarse de que existe una relación conjunta entre las diferentes acciones.
Un plan completo de lucha contra la pobreza energética debería incluir diferentes elementos:
- Referencia al análisis realizado durante el diagnóstico y definido específicamente en el Informe de Diagnóstico de la Pobreza Energética en respuesta a la pregunta: «¿Cuál es la definición de pobreza energética a nivel local?».
- Una visión clara que el municipio debe alcanzar en un plazo determinado en respuesta a la pregunta: «¿Qué queremos conseguir y para cuándo?».
- Lista de acciones que se llevarán a cabo durante el periodo especificado en la visión en respuesta a la pregunta: «¿Cómo alcanzaremos esa visión?»
- Referencia a qué departamento será responsable de la ejecución efectiva de la acción y qué parte interesada participará en respuesta a la pregunta: «¿Quién es el responsable?»
- Coste estimado y fuente de financiación de cada una de las acciones.
- Efecto estimado de las acciones sobre los indicadores seleccionados en el diagnóstico (no limitarse a los indicadores principales, sino integrarlos con otros que puedan ser más relevantes).
La referencia a casos inspiradores puede enriquecer el plan aportando ideas adicionales y ejemplos prácticos.
También puede darse el caso de que en los planes temáticos transversales se incluyan elementos específicos sobre cómo atender a los consumidores vulnerables. Por ejemplo, si el departamento de energía está planeando el desarrollo de comunidades de energía renovable, es imperativo asegurarse de que se hace referencia explícita a cómo esta acción se dirigirá a los consumidores vulnerables.
Una vez finalizado, aprobado y apoyado a nivel político, es fundamental asegurar de promover y publicitar adecuadamente el compromiso adquirido en el Plan de Clima Social y Local y garantizar que todas las partes interesadas conozcan los resultados del trabajo desarrollado conjuntamente. Animar a los departamentos clave a integrar la pobreza energética en sus agendas, fomentando la colaboración sería lo ideal, formalizando esta alineación mediante un memorándum de entendimiento para garantizar una actuación uniforme.
Actividades propuestas
| • Formalizar los diferentes apartados a incluir en el Plan Climático Social y Local incorporando la información clave mencionada para cada acción.
• Facilitar el proceso de aprobación del Plan Climático Social y Local. • Promover y publicitar el compromiso del municipio con la lucha contra la pobreza energética. |
Enlaces de interés
| • Pacto de los Alcaldes
• Plan de Acción para el Clima y la Energía Sostenible (PACES) |
Conclusiones
Llegados a este punto, tendremos en las manos un diagnóstico completo y un plan integral que ayudará en la siguiente fase: la aplicación.
Puede resultar difícil decidir cuántas acciones incluir en la planificación y puede tenerse la impresión de no disponer de información suficiente para tomar una decisión definitiva. Además, en este mundo en rápida evolución, también puede tenerse la sensación de que, en el momento en que se finalice la elección, las barreras y las oportunidades ya habrán cambiado.
Pueden repetirse los distintos pasos hasta sentirse cómodo con las elecciones. Sin embargo, se debe tener en cuenta que pasar a la implementación también puede desbloquear una mejor comprensión de la situación de pobreza energética a nivel local. Estamos trabajando en un modelo circular, cada acción dará acceso a más datos e información que permitirán tomar decisiones con más confianza.
El objetivo general de todo el proceso es empezar a abordar la pobreza energética, e incluso las pequeñas acciones planificadas pueden contribuir a conseguir un impacto positivo. Entender cuándo es el momento adecuado para establecer las primeras acciones a implementar y no tener miedo de avanzar es lo más importante.

