Algunas medidas como solución
A continuación describimos brevemente algunas medidas para abordar la pobreza energética a nivel local en La Palma, podemos agrupar estas medidas en 4 grandes grupos:

Soluciones basadas en el aumento de ingresos:
- Renta canaria de ciudadanía: se trata de una prestación económica acompañada de apoyos sociales profesionales dirigida a las familias en situación de vulnerabilidad económica y social residentes en Canarias. Esta prestación sustituye a la anteriormente denominada prestación canaria de inserción (PCI).
- Ingreso mínimo vital (IMV): Es una prestación económica destinada a prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social a familias que carecen de ingresos para hacer frente a las necesidades básicas.
- Pensión no contributiva: se trata de una pensión mínima dirigida a aquellas personas con recursos insuficientes para cubrir las necesidades básicas. Tiene dos modalidades, de invalidez para la cual debe la persona solicitante debe de tener reconocida la situación de discapacidad con al menos un 65% y cumplir con unos requisitos económicos. Y de jubilación, para la cual la persona además debe de haber cumplido los 65 años .
Soluciones basadas en los precios de la energía:
- Bono social eléctrico: implica un porcentaje de descuento en el término fijo y variable de la factura eléctrica. Pueden acceder al mismo familias numerosas, pensionistas, familias perceptoras del IMV y familias en riesgo de exclusión social, todas ellas deben de cumplir unos requisitos en cuanto a nivel de ingresos.
- Reducción del impuesto especial sobre electricidad y del impuesto del valor de la producción energética: Lo primero a tener en cuenta es que estas medidas se han implementado de forma temporal como respuesta a la situación de pandemia y la guerra de Ucrania. Además, el impacto de esta medida es mucho menor para los hogares canarios en comparación con los de la península debido a que, en Canarias, el IGIC asociado a la energía de los hogares ya estaba al 0 % de manera permanente.
Soluciones basadas en la mejora en la eficiencia energética:
- Subvenciones para la rehabilitación de vivienda: son ayudas públicas destinadas a mejorar la eficiencia de las viviendas y edificios y reducir los consumos de energía excesivos, aumentando las prestaciones de la vivienda. Estas ayudas incluyen la posibilidad de cubrir el 100% del coste de la rehabilitación en casos de vulnerabilidad económica.
- Formación y asesoramiento en microeficiencia energética: se considera primordial la divulgación y formación a la ciudadanía y profesionales sobre medidas de ahorro energético y hábitos de consumo, ya que estos pueden ser muy útiles para el ahorro. Este tipo de formaciones y talleres se imparten de forma gratuita desde la Oficina Verde de La Palma Renovable.
Soluciones basadas en energía renovable
- Autoconsumo: existen subvenciones públicas para apoyar a las familias y comunidades de propietarios en la instalación de energía solar fotovoltáica, estas instalaciones proporcionan una mayor independencia de la red eléctrica además de contribuir en la reducción de la huella de carbono. Sin embargo, las familias en situación de pobreza energética suelen presentar dificultades para el autoconsumo, ya que las subvenciones no suponen el 100% del coste.
- Comunidades energéticas: desde una perspectiva de justicia social y energética, pueden ser una herramienta útil para el abordaje de la pobreza energética de forma local, puesto que se basan en la descentralización y la democracia participativa, son una forma de generar y gestionar la energía, e impulsan la transición energética con fuentes de energía renovables (Amigos de la tierra, 2023). Desde este tipo de iniciativas, no solo se abastece de energía a la comunidad, sino que se parte de una lógica en la que se pone a las personas en el centro convirtiéndolas en un instrumento de transformación social que contribuya a reducir las desigualdades, irguiéndose como alternativa participativa ante las medidas asistencialistas pero siendo realistas en el sentido de que la comunidad energética, sin unas políticas públicas de base que aborden causas estructurales, no podrán hacer frente a todas las situaciones de vulnerabilidad.
