Causas de la Pobreza Energética
Como vemos, existe una alta complejidad en las causas directas e indirectas del fenómeno de Pobreza Energética que requiere de un estudio profundo (Energy Poverty Advisory Hub, 2022), no obstante, como este es un material introductorio y su objeto es la comprensión del fenómeno nos vamos a centrar en un esquema más reducido que aborda las tres grandes causas que combinadas dan lugar a la pobreza energética. Estas fueron propuestas por Boardman, (1991) y sobre las cuales existe un amplio consenso. Estas 3 grandes causas son las siguientes:

1- Bajos niveles de ingresos
Tener unos ingresos insuficientes para hacer frente a los gastos de la energía es una de las causas de la pobreza en general y, en específico, de la pobreza energética.
Es común que las personas en situación de Pobreza Energética no cuenten con una fuente de ingresos regular, que tengan trabajos precarios o que exista situación de desempleo y los ingresos provengan de alguna prestación social. Sabemos que hay ciertos colectivos de población que suelen presentar estas situaciones de forma más recurrente como es el caso de familias monoparentales, personas con discapacidad, personas mayores y familias en situación de migración.
Además, los contextos de crisis que llevamos viviendo desde la última década han agravado esta situación.
2- Eficiencia energética
Dentro de esta causa se aborda tanto la calidad de la edificación como de los electrodomésticos del hogar. Esto es importante porque una vivienda deficiente por ejemplo, que presente rendijas en puertas y ventanas, permite que se cuele aire y, por tanto, necesita gastar más energía para mantener un confort térmico tanto en invierno como en verano.
En el caso de los electrodomésticos importa por un lado elegir modelos eficientes, especialmente en los electrodomésticos que más consumen como pueden ser la nevera, horno y el termo o caldera, frente al criterio del precio, puesto que esto nos permitirá ahorrar a largo plazo, así como, conocer algunos hábitos de uso y mantenimiento que minimicen el consumo.
Esto se ve agravado en los casos de viviendas en régimen de alquiler, ya que en la práctica limita las opciones de mejora del hogar.
3- Precios de la energía
Los altos precios de la energía afectan de forma directa al acceso de energía necesaria para atender a las necesidades básicas de una familia y, debemos tener en cuenta que el porcentaje de ingresos que los hogares tienen que invertir en las necesidades energéticas es cada vez más elevado.
El precio de la energía depende de factores geopolíticos y económicos, así como por las políticas y las medidas relacionadas con el cambio climático. A ello se le suma la complejidad del mercado eléctrico, la dificultad para la compresión de las facturas entre la ciudadanía, lo que dificulta una mejor toma de decisiones en materia de consumo energético.
La forma en que interactúan entre sí estas tres grandes causas dependen también del contexto geográfico, por ejemplo, entre islas, entre zonas urbanas y rurales e incluso entre barrios. Dependiendo del entorno, ciertos elementos pueden ser más decisivos que otros, por lo que el foco se debe de poner en las características específicas de cada caso, para lo que es conveniente elaborar un diagnóstico.
