Introducción
En nuestro contexto actual, la energía es un bien necesario para la vida en sociedad siendo esencial para actividades básicas de la vida diaria como son la higiene, alimentación, así como para la salud, el transporte, la actividad laboral, la educación, e incluso el ocio. Además de ser un bien básico para los hogares y la sociedad, también es un producto estratégico para las naciones (por ejemplo a nivel geopolítico), además de una pieza clave para el abordaje climático.
Por tanto, es evidente que el bienestar y la calidad de vida de las personas está relacionado con el acceso a la energía.
