El Centro de Asesoramiento sobre Pobreza Energética de la UE, más conocido como EPAH por sus siglas en inglés (Energy Poverty Advisory Hub) es un órgano europeo cuya misión es erradicar la pobreza energética y acelerar la transición energética justa de los gobiernos locales europeos.
Se trata de la plataforma central de conocimientos sobre pobreza energética en Europa para los gobiernos locales y todas las partes interesadas, tomando medidas para combatirla a través de:
- Involucrar a los gobiernos locales, las organizaciones de la sociedad civil, las instituciones de la UE y el mundo académico de toda Europa en la mitigación de la pobreza energética y la comprensión de los aspectos sociales relacionados con ella. Para ello, recopilan, analizan y difunden casos inspiradores y resultados de investigación.
- Crear una red de colaboración de partes interesadas en tomar medidas contra la pobreza energética en Europa y comprometiéndolas en un diálogo e intercambio continuos a través de la plataforma EPAH, eventos nacionales e internacionales, talleres y oportunidades de formación digital.
- Motivar a las partes interesadas a tomar medidas contra la pobreza energética a nivel local mediante el establecimiento de un sistema de apoyo a los gobiernos locales y a todas las partes interesadas.
Es por todo ello que han creado una serie de manuales para llevar ese conocimiento a las administraciones locales, donde abarcan las tres fases del proceso: Diagnóstico, Planificación y Ejecución. La Palma Renovable se ha encargado de traducir dichos documentos para que una mayor cantidad de personas puedan acceder a los recursos que la EPAH proporciona.
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Fuente original: EPAH Handbook 3: A Guide to Implementing Energy Poverty Mitigation Actions |
INTRODUCCIÓN

En esta fase final de la lucha contra la pobreza energética, vamos más allá del diagnóstico y la planificación, centrándonos en la puesta en marcha de acciones concretas de mitigación de la pobreza energética que estén aprobadas, financiadas y listas para ser efectivamente ejecutadas. Esta etapa final es crucial para transformar los objetivos a medio y largo plazo en acciones tangibles y gestionables. Es necesario aprender a desarrollar elementos esenciales para que los planes climáticos garanticen una transición justa y equitativa.
Una aplicación eficaz requiere una preparación concienzuda y un perfeccionamiento estratégico de los objetivos. Este documento ofrece una orientación detallada sobre estos pasos preparatorios, proporcionando una hoja de ruta clara para llegar a la fase de ejecución con un sólido plan de viabilidad.
El objetivo es dotar a los gobiernos locales y a otras partes interesadas de las herramientas y estrategias necesarias para incorporar los aspectos sociales a los existentes planes, fomentando la creación de Planes Climáticos Locales y Sociales ambiciosos pero factibles.
Esta fase detalla de forma resumida las distintas acciones que se han presentado en el capítulo de planificación, además de la metodología necesaria para elaborar un plan de acción y apoyar el proceso de seguimiento, asegurándose de que la dimensión social se integra eficazmente en las estrategias climáticas.
Se pretende ofrecer consejos prácticos basados en la experiencia colectiva entre iguales y ayudar a los municipios a afrontar los retos de esta fase. Para ello, se repasarán algunos pasos preparatorios adicionales para transformar el Plan Climático Local y Social en un plan de acción concreto y, a continuación, proporcionar información específica para cada grupo de acciones.
Se busca definir la forma de alcanzar el impacto deseado, asignando responsabilidades y estimando el flujo financiero. Mediante una serie de pasos, se tendrá una idea clara de las diferentes tareas que hay que realizar, las partes interesadas que deben participar, los principales ejecutores, los posibles riesgos y cómo evitar poner en peligro toda la acción.
| Paso 1: Balance del diagnóstico y planificación
Objetivo: Revisar, examinar y actualizar |
En un escenario ideal, las tres fases -diagnóstico, planificación y ejecución- deben llevarse a cabo correlativamente, preferiblemente sin retrasos desde el final de una fase hasta el inicio de la siguiente. Sin embargo, puede ocurrir que se produzca un retraso debido a diversas razones (por ejemplo, elecciones, aplazamiento de las aprobaciones debido a la espera de una nueva legislación, etc.). Al revisar el proceso de diagnóstico y planificación y actualizar las estrategias basándonos en los nuevos avances, nos aseguraremos de que los esfuerzos de aplicación estén bien integrados con los objetivos municipales.
Es imprescindible revisar los documentos clave y las conclusiones del Informe de Diagnóstico de la Pobreza Energética y el Plan Climático Local y Social y, a continuación, actualizar cualquier novedad que haya podido producirse desde la finalización de las dos fases. Esto incluye cambios en la legislación, las políticas, la visión de políticos y partidos recién elegidos o recomendaciones que puedan afectar a nuestro planteamiento.
Para afianzar la situación, es importante implicar al grupo de trabajo creado durante la fase de diagnóstico para garantizar que todos los miembros del equipo estén informados y alineados con los objetivos. Cuando nuevas personas asumen la responsabilidad del proyecto, es importante proporcionarles el contexto necesario y el razonamiento que condujo a las decisiones de planificación. Así se garantiza la continuidad y la comprensión del proyecto.
También es conveniente asegurarse de que cualquier actualización o cambio realizado quede documentado, actualizando la lista de documentos y recursos útiles para reflejar la última información disponible y manteniendo la trazabilidad y accesibilidad de estos documentos.
Actividades propuestas
| • Hacer balance del informe de diagnóstico sobre pobreza energética.
• Hacer balance del Plan Local de Clima Social. |
Enlaces de interés
| · Manual EPAH 1: Guía para el diagnóstico de la pobreza energética
· Manual EPAH 2: Guía para planificar acciones de mitigación de la pobreza energética |
| Paso 2: Desarrollo de un plan operativo
Objetivo: Definir tareas y subtareas detalladas |
En la fase de planificación, se identifica la acción que se quiere llevar a cabo y se fija el objetivo en el plazo previsto. Para asegurar la claridad, facilitar la gestión, garantizar una ejecución eficaz y anticiparse a los riesgos, es clave desglosar el plan de acción global en múltiples tareas.
Para cada tarea, vale la pena proporcionar detalles adicionales que especifiquen las responsabilidades, las partes interesadas en la participación, costes, plazos, recursos necesarios y cómo la tarea compromete y llega a los consumidores vulnerables. Se necesita un plan de acción que proporcione una hoja de ruta tangible, práctica y completa de la acción. Es importante proporcionar información clara sobre cómo, cuándo y qué hay que hacer desde un punto vista técnico, jurídico, social y financiero. Para detallar un proyecto, se pueden utilizar múltiples enfoques que normalmente se diferencian en la forma de planteamiento:
- Cronológico: movilizarse desde el principio y trabajar hacia delante en un enfoque lineal. La pregunta clave es: «¿Cuál es el siguiente paso?».
- Inverso: este enfoque parte del objetivo y avanza hacia atrás. La pregunta clave es: «¿Qué tiene que pasar para conseguirlo?
La metodología que se decida utilizar debe ser funcional para cada caso concreto y ajustarse a cada metodología interna probada. Cuanto más detallado sea el plan, menor será el riesgo de que se produzcan retrasos o problemas inesperados. También se puede optar por utilizar una combinación de los dos enfoques como forma de investigar mejor la dirección de las distintas tareas y desarrollar un plan integral.
Centrándose en la pobreza energética, es importante adaptar el plan e incluir información específica que evalúe cómo se tiene en cuenta a los consumidores vulnerables y a los beneficiarios objetivo en cada tarea. Implicar a los ciudadanos desde el principio y mantenerlos vinculados durante todo el proceso es fundamental para garantizar el sentimiento de pertenencia, la transparencia y la responsabilidad.
Para saber cómo implicar adecuadamente a los consumidores vulnerables, se puede empezar por revisar las descripciones del informe de diagnóstico e integrar cualquier información adicional. Establecer perfiles de consumidores permite adaptar el enfoque y las intervenciones para que sean más pertinentes y tengan mayor impacto. Es útil ponerse en la piel de los consumidores vulnerables, comprender qué necesitan y cuál es la mejor manera de llegar a ellos.
Para hacer perfiles eficazmente a consumidores vulnerables, se puede considerar la posibilidad de definir un personaje ficticio (persona). La descripción del personaje debe incluir información como aficiones, intereses, uso de herramientas digitales, horarios de trabajo, etc. Esta información puede ser útil a la hora de definir el marco de las acciones a llevar a cabo. Por ejemplo, la información sobre el horario laboral puede ayudar a definir el horario de atención al público.
Como herramienta para formalizar un plan detallado, se puede utilizar el diagrama de Gantt e integrarlo con notas adicionales, mencionando específicamente cómo participarán los consumidores vulnerables en las diferentes tareas y subtareas.
Tabla 1. Ejemplo de perfil de consumidor
| Madre/padre soltera/o | |||
| Familia monoparental con bajos ingresos y uno o más hijos aún dependientes. Se tiende a dar prioridad al bienestar de los hijos. Para implicarlos, hay que prestar especial atención a un sistema de entretenimiento de los niños y que se adapte a los horarios laborales/escolares, etc. | |||
| Barrio | Zona X | ||
| Tipo de contacto preferido | · Correo electrónico
· Teléfono · Página web |
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| Descripción de la vivienda | Propiedad
· Piso en alquiler o beneficiario de vivienda social |
Certificados de eficiencia energética
· Piso de alquiler con renta baja; con calificación frecuente F o G · Electrodomésticos antiguos con mucho consumo |
Medidas energéticas
· Para reducir el consumo de energía, muestra un comportamiento autolimitante y frecuenta los espacios exteriores (zonas urbanas públicas) con los niños para mantenerlos calientes/fríos |
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Prioridades
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Las mayores prioridades están relacionadas con el bienestar de los niños en materia de salud, alimentación y educación | ||
| Necesidades | · Asistencia rápida y eficaz
· Medidas directas y de fácil aplicación (sin requerimiento de mucho tiempo) |
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| Principales interesados | · Profesores
· Médicos y profesionales sanitarios · Servicios sociales |
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| Marco temporal | Puede necesitar apoyo inmediato, pero con tendencia a evaluar también más a largo plazo y a valorar los beneficios futuros | ||
| Participación en la comunidad | Activa/o en la comunidad, especialmente cuando está relacionado con actividades con otras madres y padres y en beneficio de los hijos | ||
| Lugares de compromiso | · Parque
· Escuela · Centro de salud |
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Actividades propuestas
| • Identificar las posibles tareas y subtareas necesarias para ejecutar las acciones seleccionadas. Incluir la siguiente información: persona responsable, fecha de inicio y finalización, partes interesadas implicadas, posible relación con pobreza energética, posibles riesgos y cómo mitigarlos.
• Reunir al equipo para revisar el plan detallado e involucrar a partes interesadas externas para una comprobación adicional. • Hacer un perfil de tu grupo destinatario y definir cómo se va a involucrar. |
Enlaces de interés
| · Herramienta Gantt – Múltiples recursos en línea en diferentes idiomas |
| Paso 3: Diseño de un plan financiero
Objetivo: Detallar el flujo financiero previsto |
Uno de los elementos clave para definir la acción a priorizar fue evaluar el factor económico (Paso 7 de la planificación). En esa fase, es importante garantizar la disponibilidad de fondos para cubrir completamente los costes de la acción y/o o el acceso a posibilidades externas (en forma de subvenciones, licitaciones o préstamos). Una vez asegurada la disponibilidad de los fondos, la elaboración de un plan financiero exhaustivo ofrece una perspectiva general de los plazos previstos para los gastos y el posible rendimiento de la inversión (si procede).
Partiendo del plan detallado del Paso 2, ahora se puede integrar la información financiera en una colaboración sólida con el departamento correspondiente. Comprender y planificar el flujo de financiación será primordial para garantizar una ejecución estable y reducir retrasos y riesgos de abandono de la tarea por falta de disponibilidad de fondos en el momento oportuno de la ejecución.
Un plan financiero detallado define el tipo de gasto que puede producirse y cuándo está previsto que se produzca para cada tarea y subtarea. En general, puede referirse a tres categorías principales de información a evaluar:
- Gastos de capital (CAPEX): Determinar los fondos necesarios para adquirir, actualizar o mantener activos tangibles (por ejemplo, la compra de un sistema fotovoltaico, la adquisición de un espacio para atención al público (como una oficina verde o un espacio itinerante). Normalmente, se espera que estos gastos se produzcan una sola vez durante la implantación.
- Gastos operativos (OPEX): Considerar los costes cotidianos para mantener la acción operativa, incluidos los honorarios legales, los salarios, los suministros y servicios públicos (por ejemplo, el mantenimiento y el seguro de un sistema fotovoltaico, el salario del personal que gestiona un OSS, etc.). Estos gastos son recurrentes y deben estimarse para toda la duración de la implantación e incluso posteriormente.
- Ingresos: Evaluar posibles fuentes de ingresos adicionales, como la venta del excedente de energía o el alquiler de espacios.
Mientras que algunas acciones, como las campañas de sensibilización o el desarrollo de formaciones tienen plazos claros, otras, como las comunidades energéticas o los puntos de asesoramiento energético, están diseñadas para seguir funcionando tras su puesta en marcha. En este último caso, es clave proporcionar también detalles sobre la sostenibilidad financiera a largo plazo, identificando las fuentes de financiación que se utilizarán para garantizar el funcionamiento continuo del servicio.
Lo ideal sería que el presupuesto municipal cubriera por completo el coste de la acción. Sin embargo, los proyectos de mayor envergadura (por ejemplo, relacionados con la rehabilitación) pueden requerir el acceso a múltiples fuentes de financiación, como subvenciones regionales o nacionales, subsidios europeos, préstamos de bancos de desarrollo y otros (por ejemplo, financiación colectiva de la comunidad). Especialmente cuando intervienen inversores externos, es habitual exigir un plan financiero detallado antes de decidir cómo financiar la acción. La elaboración de un plan financiero detallado facilita la identificación de los posibles riesgos e incertidumbres asociados a la acción, incluidos los cambios normativos, la volatilidad del mercado y los retos operativos.
Actividades propuestas
| • Identificar los gastos de capital (CAPEX) y los gastos operativos (OPEX) relacionados para cada tarea y subtarea. Si procede, estimar los ingresos potenciales asociados al proyecto.
• Preparar un plan económico y determinar cuándo se necesitarán las distintas fuentes de financiación durante la fase de ejecución. • Presentar el plan financiero al grupo de trabajo y comprobar su coherencia. |
Enlaces de interés
| · European City Facility investment concept |
| Paso 4: Establecimiento de un plan de seguimiento
Objetivo: Establecer indicadores para evaluar los progresos |
Junto con el plan detallado (Gantt) y el financiero, es importante definir el plan de seguimiento. Este paso implica la creación de un documento estructurado que abarque varios apartados, desde la definición del punto de partida hasta evaluaciones intermedias basadas en una combinación de diferentes indicadores.
Para los indicadores, se incluyen aquellos identificados durante el diagnóstico y seleccionados en la planificación (indicadores de pobreza energética), además de otros indicadores adicionales diseñados específicamente para supervisar el progreso y la eficacia del enfoque elegido (Indicadores Clave de Rendimiento – KPI). Los KPI deben diseñarse para ayudar a los territorios a medir progreso de la aplicación. Considerar el proceso de seguimiento como una oportunidad para recopilar información adicional que pueda servir de base para el diseño de futuras acciones. El plan de seguimiento se basa en el plan detallado elaborado en el Paso 2 e integra información adicional:
- Indicador de pobreza energética: Si la tarea afecta directamente a los indicadores, por ejemplo, el número de hogares de consumidores vulnerables rehabilitados.
- Indicador clave de rendimiento: Para evaluar el avance interno que no está directamente relacionado con los indicadores del objetivo general, sino que constituye un parámetro a tener en cuenta basado en la lógica de causa-efecto establecida en el plan detallado, por ejemplo, el número de reuniones de grupos focales que se celebran.
- Método y herramienta de recogida de datos: Cómo conoceremos el avance de los datos (atención a su correcto manejo, respetando la normatde protección de datos).
- Calendario del seguimiento: Con qué frecuencia y cuándo tiene exactamente el seguimiento. Incluye hitos y plazos.
- Responsable de seguimiento: La persona encargada de comprobar los avances e informar al grupo de trabajo y a las principales partes interesadas (cuando sea necesario).
- Actores responsables: Quién es el encargado de garantizar que se consigue el resultado esperado en todo el proceso.
- Recursos necesarios: en caso de que se necesiten recursos adicionales para recopilar información específica (por ejemplo, si es necesario utilizar una herramienta concreta o realizar encuestas específicas).
- Retroalimentación y ajustes: En caso de necesidad.
- Flujo financiero: Incluye la evaluación del gasto por tarea y subtarea. Conecta con el porcentaje de avance de la tarea, y puede facilitar una rápida comprensión de la evolución de los gastos. Este elemento debe llevarse a cabo en colaboración con el responsable financiero y conectado con el plan desarrollado en el Paso 3. La recopilación de indicadores financieros también puede apoyar la futura evaluación de las acciones más rentables aplicadas, convirtiéndose en una aportación importante para el diseño de futuras estrategias.
Los hitos establecidos en el plan de seguimiento son oportunidades claras para implicar a los beneficiarios (consumidores vulnerables) y a las principales partes interesadas (organizaciones de la sociedad civil, servicios sociales, agencias de energía, etc.) e incorporar sus comentarios. Esto es fundamental para garantizar que los miembros de la comunidad puedan expresar sus preocupaciones, aportar sugerencias o formular preguntas.
Incluir los intereses de la comunidad garantiza que el plan refleje las necesidades y prioridades de aquellos a quienes pretende servir, lo que también mejorará las posibilidades de éxito. Además, delimita claramente la responsabilidad, demostrando que las medidas adoptadas se ajustan a los intereses de los consumidores. En esencia, un calendario bien definido no es una mera herramienta de programación, sino la piedra angular que sustenta la eficacia y el éxito de cualquier plan al proporcionar estructura, impulso, precisión y responsabilidad.
Si un indicador no avanza como se esperaba, merece la pena realizar una evaluación de riesgos para detectar posibles problemas a tiempo y desarrollar estrategias para abordarlos con celeridad. Establecer un sistema para detectar señales de alarma durante el proceso de supervisión ayuda a mitigar los riesgos y a garantizar la adopción de medidas correctivas a tiempo. El seguimiento y la evaluación de la acción requieren un calendario y un presupuesto específicos. Asegurarse de que el calendario de seguimiento se incluye en el plan detallado del Paso 2 y los gastos correspondientes en el plan financiero elaborado en el Paso 3.
El plan de seguimiento en la fase de ejecución debe referirse a las tareas y subtareas específicas identificadas en el análisis Gantt (Paso 1) y convertirse en un documento activo que se compruebe a menudo para garantizar que el proceso avanza según lo previsto. No obstante, merece la pena incluir en el plan de seguimiento una primera parte que se refiera a los objetivos superiores y últimos fijados en las distintas acciones. Esta parte ayuda a mantener un enfoque global del proceso.
Actividades propuestas
| • Revisar la selección de indicadores de pobreza energética subrayando cuáles se abordarán específicamente. Definir e integrar los indicadores clave de rendimiento.
• Elaborar un plan de seguimiento que integre toda la información mencionada. • En caso de que ya pueda identificar las tareas críticas que pueden presentar un riesgo, realizar una lluvia de ideas con el grupo de trabajo sobre posibles medidas correctivas. |
Enlaces de interés
| · Tipos de indicadores clave |
Ejecutar una acción específica

En el manual de planificación de la EPAH se presentan un conjunto de acciones que se están adoptando cada vez más para atender a los consumidores vulnerables. Estas acciones se seleccionaron basándose en una larga experiencia de implantación de servicios dirigidos a los ciudadanos y de apoyo a las comunidades locales, incluso a través del programa de asistencia técnica de la EPAH.
Dirigirse a los consumidores vulnerables no significa reinventar por completo el enfoque establecido, sino basarse en la experiencia adquirida, añadir un nuevo nivel de comprensión y diseñar tareas a medida para garantizar su inclusión.
Ya está disponible en línea una amplia selección de directrices para aplicar cada acción. Sin embargo, la siguiente sección se centra en la adaptación de las acciones para abordar la pobreza energética. Puedes empezar leyendo la información específica sobre la acción que has decidido priorizar en la fase de planificación, pero no te limites sólo a eso. Las aportaciones de otros pueden profundizar tu comprensión del tema y será clave para desarrollar un enfoque integrado, en el que tendrá la oportunidad de recabar nueva información para responder a las preguntas que se le planteen.
Todo el grupo de trabajo debe desarrollar un conocimiento integrado de las distintas opciones para facilitar el debate y la lluvia de ideas. Si es necesario, también puedes considerar la posibilidad de recurrir a un proveedor de servicios profesionales externos o a un consultor para que aporte conocimientos adicionales sobre una acción concreta.
| Paso 5: Aplicando el prisma de la pobreza energética
Objetivo: Adaptar la acción a consumidores vulnerables |
Campañas de sensibilización
Las campañas de concienciación son esenciales en la lucha contra la pobreza energética, ya que apoyan todas las fases y acciones. Existen diferentes tipos de vulnerabilidad, tal y como se detalla en el manual de Introducción de la EPAH. Puede ocurrir que, por una serie de razones culturales y sociales, los consumidores no se den cuenta de que se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Una campaña de concienciación puede ayudar eficazmente a los consumidores a entender que sentirse térmicamente incómodos en casa y tener dificultades para pagar las facturas de la energía es evitable, además de saber qué opciones tienen para mejorar su bienestar.
Para garantizar la eficacia de una campaña de sensibilización, hay que tener muy en cuenta varios aspectos:
- Grupo destinatario: Cada grupo de consumidores vulnerables puede presentar enfoques diferentes. Como se menciona en el Paso 2, la elaboración de perfiles puede ayudar a delimitar los elementos clave que deben tenerse en cuenta. Por ejemplo, el enfoque adoptado para dirigirse a personas mayores o a los jóvenes puede diferir debido a su variable alfabetización digital.
- Objetivo: En general, existen dos tipos de mensajes:
- Los mensajes informativos proporcionan datos objetivos y conocimientos sobre pobreza energética, servicios disponibles, conceptos clave sobre eficiencia y energética, electrodomésticos, etc.
- Los mensajes transformadores se centran en impulsar el cambio de comportamiento inspirando y motivando a las personas para que pasen a la acción. Van más allá de la información y buscan crear una conexión personal y una sensación de urgencia. Estos mensajes pueden destacar historias personales de personas que han mejorado su bienestar a la vez que reducían con éxito sus facturas de energía o mostrar los beneficios inmediatos de las prácticas de eficiencia energética.
- Comunicación: Materiales y medios utilizados para garantizar que el mensaje llega al público adecuado. Se puede utilizar material impreso, blogs, radio, vallas publicitarias, periódicos locales, campañas digitales, promoción durante eventos especiales, etc. Es importante recordar que no todos los públicos destinatarios llegarán por mismos medios. Es fácil llegar a los jóvenes a través de Internet y las redes sociales, pero para informar a las personas mayores, son más efectivos los acercamientos en persona, llamadas telefónicas o recurrir a figuras de confianza de la comunidad; además, para ellos es importante que se utilicen fuentes más grandes o elementos visuales para una mejor comprensión. Minorías e inmigrantes con lenguas diferentes pueden necesitar materiales culturalmente adaptados y traducidos, sobre todo en lo que respecta al vocabulario técnico.
- Calendario: El mejor momento para iniciar y ejecutar la campaña en función del objetivo y el público objetivo. Por ejemplo, una campaña para promover un servicio de apoyo financiero que aborde la pobreza energética invernal debe comenzar 3-4 meses antes de que la temperatura disminuya significativamente a fin de garantizar que haya tiempo suficiente no sólo para llegar a la gente, sino también para identificar a los beneficiarios y garantizar la ayuda financiera. Además, si el objetivo es dirigirse a una población de trabajadores, el mensaje debe canalizarse en horas en las sean receptivos a los medios de comunicación específicos.
- ¿Quién dirige la campaña?: Cuando se aborda la energía doméstica, los actores que dirigen la campaña (ya sean institucionales, regionales o no gubernamentales) pueden influir en la percepción del mensaje. Comprender el nivel de receptividad del grupo destinatario es clave.
- Lenguaje y tono: En general, se necesita un lenguaje sencillo, sin jerga, empático y no técnico para garantizar que todo el público pueda entenderlo.
Para hacer que la pobreza energética sea más visible y cercana a la vida cotidiana, puede merecer la pena vincular la campaña a temas más amplios como el medio ambiente, el clima, la vivienda y otras cuestiones sociales en caso de que el grupo objetivo ya esté relacionado con estos temas.
Adaptar las técnicas de narración puede ayudar a establecer un vínculo emocional y facilitar un compromiso positivo con el público. El uso de herramientas visuales también puede convertirse en una forma eficaz de promover la identificación de soluciones y de implicar a los ciudadanos en la aplicación. Las celebridades o personas influyentes locales pueden aumentar el reconocimiento si se gestionan con cuidado, aunque es esencial evaluar su eficacia, credibilidad y riesgo para la reputación.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Wellbased (Proyecto Horizon 2020)
· Powerful Encounters: picturing an end to energy poverty – Una exposición fotográfica de Amigos de la Tierra Europa para concienciar sobre la pobreza energética en Europa y las medidas que se están tomando para combatirla |
Cambio de hábitos
Las acciones de cambio de hábitos se desarrollan para estudiar la conducta y el proceso de toma de decisiones de individuos y grupos en entornos específicos, además de tratar de definir qué puede hacerse para influir en sus actividades a fin de promover un cambio (si es necesario). Esta acción puede ser muy impactante, pero es importante ser consciente de la complejidad que encierra. Trabajar sobre el comportamiento de las personas es complejo y requiere un amplio conjunto de habilidades. Además, hay elementos como la confianza que influyen significativamente en los resultados y pueden requerir mucho tiempo para desarrollarse.
A menudo, lo mejor es recurrir a una combinación de expertos y agentes locales ya establecidos. Al abordar contextos sociales delicados, es fundamental utilizar la empatía y ser consciente de que la gente ya está haciendo muchos sacrificios para hacer frente a situaciones complejas. Una vez comprendidos los comportamientos de base y el razonamiento que los sustenta, es posible diseñar intervenciones que impulsen, estimulen e incentiven el cambio.
Aunque ya se han investigado ampliamente las barreras de comportamiento específicas de los hogares vulnerables, como el acceso limitado a la información, las restricciones financieras y los patrones habituales de consumo de energía; la aplicación de un enfoque holístico debe identificar los factores desencadenantes del comportamiento y los sesgos en la toma de decisiones, lo que puede aprovecharse para promover la mejora del bienestar de los consumidores vulnerables.
En primer lugar, asegurarse de que el comportamiento que se quiere fomentar en el grupo de consumidores vulnerables objetivo está claro (por ejemplo, tomar medidas para protegerse de las olas de calor en verano o introducir nuevas prácticas de eficiencia energética). A continuación, conviene identificar el incentivo o estímulo que se desea utilizar y diseñar cómo se desea que se aplique (por ejemplo, con material educativo, digitalmente, eventos presenciales, etc.).
Merece la pena realizar primero una prueba de la eficacia de la acción. En este caso, se puede crear aleatoriamente dos o más grupos experimentales; donde uno recibirá la intervención y el otro no. De este modo, es posible medir la eficacia real. Al final de la prueba, se puede optar por ampliar la acción o aplicar alguna medida correctiva (si es necesario) para, a continuación, pasar a probar de nuevo (si los cambios son coherentes y aún se tienen dudas sobre su posible eficacia) o llevar la aplicación a gran escala (en caso de una pequeña corrección).
Como se detalla en el paso anterior, para aumentar el éxito, hay que tener en cuenta cierta información clave procedente del perfil de su público objetivo. Por ejemplo, es importante asegurarse de que el mensaje se comparte en un lenguaje apropiado y fácil de entender, en ocasiones integrado con elementos visuales. El mensaje debe ser accesible para el público destinatario. Para ello, factores como el momento adecuado, la estación del año, la herramienta, etc. pueden cambiar significativamente el efecto producido, como se ha mencionado para las acciones de la campaña de sensibilización. Los distintos enfoques pueden ser adecuados en función del comportamiento específico, pero pueden presentar algunas contraindicaciones cuando se utilizan con consumidores vulnerables. Para evaluar el mejor enfoque, es necesario ponerse en la piel del grupo objetivo, utilizando la información recopilada en la elaboración de perfiles.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Energy Cat
· Tarea del PCT de la IEA sobre usuarios vulnerables de difícil acceso |
Puntos de asesoramiento
Los puntos de asesoramiento energético y las oficinas verdes son un enfoque emergente que puede ayudar a superar las diferentes barreras a las que se enfrentan los hogares vulnerables. Actuando como intermediarios entre las distintas partes interesadas, estos centros ofrecen soluciones simplificadas y eficaces poniendo en contacto a expertos, políticas y recursos.
El espectro del apoyo potencial es diverso, e incluye identificar y ofrecer asesoramiento sobre medidas de eficiencia energética, redactar hojas de ruta para la rehabilitación energética, facilitar solicitudes de financiación, apoyar un conocimiento más profundo de las facturas de servicios públicos, encontrar empresas de reformas adecuadas, coordinar el proceso de reforma en nombre del propietario, etc.
Las autoridades locales desempeñan un papel crucial en la ejecución de proyectos de este tipo. Suelen ser reconocidas por los ciudadanos y las partes interesadas locales como entidades dignas de confianza y a menudo pueden aportar recursos para garantizar el éxito del proyecto.
Los puntos de asesoramiento se perfilan como una herramienta bastante común con la que apoyar a los ciudadanos en diferentes temas. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunos aspectos cuando se dirigen específicamente a consumidores vulnerables, como el formato o el tipo de servicio dado.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Hauts-de-France Pass Rénovation
· Punto de transición: Un servicio móvil que funciona en un contenedor renovado, Portugal · Opengela · Puntos de Asesoramiento Energético de Barcelona, Punto de Identificación de Pobreza Energética de Santa Coloma de Gramanet, Puntos de Asesoramiento de Pobreza Energética de Sant Adrià de Besòs o la Oficina de Hogares Saludables de Getafe |
Comunidades energéticas
Las comunidades energéticas pueden ser un medio eficaz de reestructurar nuestros sistemas energéticos, al capacitar a los ciudadanos para impulsar la transición energética a nivel local y beneficiarse directamente de una mayor eficiencia energética, facturas más bajas, reducción de la pobreza energética y oportunidades de empleo local y ecológico. Son varios los agentes que pueden poner en marcha una comunidad energética; sin embargo, los ayuntamientos desempeñan un papel crucial a la hora de apoyar estas iniciativas, especialmente en la lucha contra la pobreza energética.
Pueden actuar como socias y socios colaboradores, accionistas, actores de la red, inversores o compradores de la energía producida. Al formar parte de la comunidad energética, los municipios pueden comprender y abordar mejor los retos a los que se enfrentan los hogares vulnerables.
El respaldo financiero de los municipios -mediante la compra de acciones, la concesión de préstamos y subvenciones o el ofrecimiento de garantías- refuerza la confianza pública y garantiza que se dé prioridad a los proyectos que benefician a los hogares vulnerables.
Los municipios también pueden respaldar y dar visibilidad a las comunidades energéticas, ofrecer apoyo para el desarrollo de capacidades pequeñas subvenciones, asesoramiento de expertos y cubrir los costes previos al desarrollo. Además, los ayuntamientos suelen poseer grandes edificios aptos para instalaciones fotovoltaicas y pueden proporcionar espacio en los tejados, garantizando así que los hogares con escasos recursos energéticos se beneficien de soluciones con energías renovables.
Además, los municipios gestionan los procedimientos de planificación y aprobación de las instalaciones de energías renovables, ayudando a las comunidades a través de los procesos administrativos.
Por último, los municipios suelen prestar apoyo directo a los grupos vulnerables o colaborar con agentes sociales ya identificados y que han establecido una relación de confianza con estos hogares. Para establecer comunidades energéticas, hay que tener en cuenta diferentes elementos, como el compromiso con la comunidad en general, la forma jurídica, la estructura técnica y tecnológica, el modelo financiero y operativo y el proceso de concesión de licencias. Para hacer frente a la pobreza energética con una comunidad energética, las necesidades de los consumidores vulnerables deben valorarse desde el principio y en todo momento, no sólo como una idea al final de la fase de implementación.
Los hogares vulnerables energéticamente necesitarán a menudo disposiciones específicas para unirse a la comunidad energética, como costes de inversión y operativos reducidos o inexistentes, y los criterios de identificación, compromiso y selección deben estar bien definidos.
El ejercicio de elaboración de perfiles descrito en el Paso 2 es clave para diseñar la participación del grupo destinatario. Hay varios aspectos clave que hay que tener en cuenta en función de las distintas fases de desarrollo de la comunidad energética: desde implicar a la comunidad, definir la estructura jurídica y de gobernanza o elegir el modelo financiero y operativo a llevar a cabo.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Sun4all
· Comunidad de Energías Renovables de Telheiras, Junta Parroquial de Lumiar, Portugal · Brupower |
Rehabilitación de viviendas y mejora de la eficiencia energética
La escasa eficiencia energética de los edificios es una de las principales causas de la pobreza energética. Las personas vulnerables suelen residir en edificios poco eficientes y carecen de medios para financiar su rehabilitación. El aumento de los costes de la vivienda y del alquiler, la disminución de la inversión en vivienda pública y la baja eficiencia energética y calidad de las infraestructuras, que se traducen en un elevado consumo de energía, son algunos de los principales problemas. Los hogares carecen a menudo de conocimientos técnicos y de medios económicos para identificar y aplicar las mejores soluciones para renovar energéticamente su vivienda.
Además, faltan empresas que realicen las obras y los costes de los materiales pueden ser elevados. Abordar la renovación de viviendas puede resultar complejo para los gobiernos locales, ya que este aspecto influye principalmente en el ámbito privado. Sin embargo, es clave para hacerse una idea de los diferentes escenarios a los que pueden enfrentarse los hogares vulnerables cuando se introducen nuevas normas y reglamentos para promover la renovación.
Consideraciones similares pueden ser aplicables cuando los gobiernos locales promueven la mejora urbana y la recalificación de zonas en el municipio. El efecto de estos tipos de rehabilitación en el mercado local puede estar relacionado con los de renovación de viviendas.
Cuando se habla de rehabilitación de viviendas y mejora de la eficiencia energética, hay que tener en cuenta distintos aspectos, como la propiedad del edificio, el tipo de edificio (vivienda unifamiliar o de ocupación múltiple), la antigüedad de la construcción y las restricciones de ubicación (por ejemplo, zonas históricas y edificios patrimoniales). En cada caso, existen diferentes retos y oportunidades a tener en cuenta.
En cuanto a la propiedad del edificio, observamos que algunos consumidores vulnerables son propietarios de su vivienda, pero a menudo la alquilan a otros particulares, a pequeñas o grandes empresas o a entidades públicas. El principal reto de al que se enfrentan los propietarios suele ser la falta de información general, desde los requisitos legales hasta el valor a largo plazo de la renovación y las subvenciones financieras disponibles para ejecutar las obras. Por otro lado, los inquilinos en situación de pobreza energética pueden encontrarse en un contexto difícil debido a los desequilibrios de poder con los propietarios, además que la mejora del edificio puede aumentar el coste del alquiler y el riesgo de desalojos tras una renovación.
Asimismo, muchos de estos hogares ya tienen bajos niveles de consumo energético y el motor de la renovación no se trata tanto de una reducción de los costes energéticos como de un aumento del bienestar gracias, por ejemplo, a la mejora de la calidad del aire o del confort térmico. El dilema entre propietario e inquilino se ha debatido ampliamente. Se refiere a la situación en la que una de las partes (el propietario) no está dispuesta a invertir en una mejora que beneficia directamente a otra (el inquilino).
Por ejemplo, si los propietarios invierten en el aislamiento del edificio, no se beneficiarán directamente de la mejora del confort térmico ni de la reducción de la factura energética; por otra parte, los inquilinos no están dispuestos a invertir en la mejora del edificio, ya que no son los propietarios y podrían mudarse en los siguientes años.
Como se habrá observado, la ejecución de la rehabilitación de viviendas se facilita si se combina fuertemente con otras acciones como campañas de concienciación, puntos de asesoramiento, medidas financieras, etc. Es necesario tener esto en cuenta cuando se elabore un plan detallado y se inicie la ejecución del mismo.
En general, no existe una solución sencilla para todos los casos en este contexto. Aun así, durante la aplicación, es importante adoptar la perspectiva de los consumidores vulnerables y tratar de prever las posibles reacciones negativas del planteamiento propuesto.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Irish Warmer Homes: Mejoras energéticas gratuitas para los propietarios de las viviendas que reciban determinadas ayudas sociales |
Regulación de incentivos y medidas financieras
Las subvenciones e incentivos a medida pueden ser una herramienta eficaz para aliviar la pobreza energética, dados los limitados recursos de que disponen los consumidores vulnerables. El acceso a la financiación convencional también es difícil para estas personas porque los bancos comerciales perciben a los clientes vulnerables como prestatarios de alto riesgo. Además, los hogares en situación de pobreza energética pueden mostrarse escépticos a la hora de pedir préstamos cuando ya tienen dificultades para cubrir sus gastos diarios.
En la UE hay todavía muy pocos ejemplos de mecanismos de financiación dirigidos específicamente a los hogares en situación de pobreza energética. Hay que tener en cuenta dos componentes a la hora de elaborar un plan de financiación: la fuente de capital y el tipo de plan.
En cuanto al capital, puede proceder de fuentes privadas o públicas. Entre las fuentes públicas, pueden proceder de presupuestos o programas nacionales, presupuestos municipales o mecanismos de financiación de la UE (Fondo de Política de Cohesión, Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia, Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, ELENA – Asistencia Energética Local Europea) u otros programas (programa Horizonte 2020, programa LIFE). La financiación procedente de estas fuentes puede ser más ventajosa ya que algunas fuentes de financiación tienen presupuestos asignados específicamente a proyectos para paliar la pobreza energética y se dirigen directamente a los consumidores vulnerables.
En cuanto a los tipos de financiación, pueden dividirse en fondos no reembolsables, financiación de deuda o financiación de capital. En la primera categoría -los fondos no reembolsables- se proporciona capital sin necesidad de reembolso.
Estos sistemas incluyen subvenciones, ayudas, incentivos fiscales u obligaciones de eficiencia energética. Por otro lado, la financiación mediante deuda ofrece préstamos con más ventajas que los productos tradicionales. Pueden tratarse de préstamos o créditos blandos, préstamos con interés bajo o nulo, hipotecas de eficiencia energética con periodos de amortización ampliados o financiación con cargo a la factura o a los impuestos donde el propietario de la vivienda paga la intervención con el ahorro energético resultante de la misma. Los contratos de rendimiento energético funcionan de forma similar y consisten en un acuerdo de eficiencia energética y rehabilitación entre el propietario de la vivienda y una tercera empresa (normalmente una empresa de energía) en el que esta parte aporta el capital inicial para las intervenciones.
La financiación de capital, como los proyectos de crowdlending y las cooperativas, implica la participación de la comunidad en iniciativas que incentiven la colaboración y la obtención de capital para rehabilitación o proyectos de eficiencia energética. Hay ventajas e inconvenientes a tener en cuenta en la aplicación de cada sistema de financiación
Una vez decididas la fuente de capital y el tipo de planes de financiación, hay otros elementos clave que deben tenerse en cuenta para diseñar medidas financieras eficaces: accesibilidad, transparencia y sencillez.
- Accesibilidad: El sistema de financiación debe promocionarse eficazmente con estrategias adaptadas. También es crucial garantizar que permanezcan disponible durante un periodo prolongado, de modo que llegue a la población más vulnerable. La planificación adecuada también es un factor importante a tener en cuenta. Por ejemplo, si una subvención se destina al invierno, la promoción debe comenzar en verano para garantizar una sensibilización y accesibilidad adecuadas a tiempo.
Además, un mecanismo de financiación puede ser el resultado de las sinergias y/o colaboración de varias entidades y partes interesadas a múltiples niveles. Aprovechar los recursos y la experiencia de las distintas organizaciones es importante para el éxito y el impacto del mecanismo entre los consumidores vulnerables.
En colaboración, las instituciones financieras, los inversores locales, las asociaciones empresariales, las asociaciones de vecinos, las universidades y los centros de I+D+I pueden crear métodos de financiación innovadores que fomenten la rehabilitación de los edificios y promuevan los valores y la cultura de la región. Por ejemplo, si un municipio es conocido por determinados trabajos artesanales, esta industria puede participar en el proceso de renovación promovido por el plan, fomentando así el mercado local y preservando las tradiciones regionales.
- Transparencia: El sistema debe un conjunto de normas que basarse en establezcan claramente el tipo de mecanismo de financiación, los tipos de intervenciones subvencionables (por ejemplo, aislamiento, bombas de calor, ventanas) y el tipo de beneficiario que puede solicitarlo (por ejemplo, empresas, propietarios de viviendas, inquilinos). El tipo de lenguaje utilizado debe ser claro, garantizando que todas las partes implicadas en el proceso de rehabilitación entiendan la lista de intervenciones, sus requisitos y los criterios de elegibilidad. Esto es esencial para generar confianza en el sistema de financiación y garantizar que la población destinataria lo entiende y lo solicita.
Los distintos grupos destinatarios tienen necesidades específicas diferentes, por lo que, a la hora de crear un plan de financiación es esencial tener en cuenta estas diferencias, para asegurarse de que no es discriminatorio y se dirige a toda la población. Así pues, pueden aplicarse criterios personalizados en los regímenes dirigidos a la población en general. Por ejemplo, los hogares con bajos ingresos pueden tener derecho a porcentajes de reembolso más elevados en los regímenes de subvención, o la subvención puede concederse antes de la intervención. Otra opción es complementar los regímenes existentes con otros específicos para la población vulnerable y sus necesidades concretas.
- Simplicidad: Un plan de financiación específico aumentará las posibilidades de éxito. Esto puede garantizarse realizando estudios iniciales que aborden el estado inicial de los edificios y la caracterización de la población, así como una evaluación de los resultados esperados. Planes de financiación con procesos largos y enrevesados, con un elevado número de pasos o con excesivos requisitos de documentación puede resultar poco atractivo, especialmente para la población con escasos recursos. A la hora de diseñar el plan, es conveniente invertir los esfuerzos en una planificación y estructuración sencillas, lo que también reduce en los costes totales. La mayoría de los sistemas de financiación utilizan plataformas en línea, por lo que, al aplicar este formato, hay que considerar la posibilidad de contar con oficinas físicas para ayudar a las poblaciones vulnerables a rellenar las solicitudes o disponer de líneas directas para atender posibles preguntas.
Información adicional: los costes de la pobreza energética
Puede ocurrir que las personas que sufren una situación de vulnerabilidad acaben pagando costes más elevados por los bienes y servicios adquiridos, en comparación con individuos más ricos. Por ejemplo, algunos ayuntamientos potencian las exenciones fiscales para las renovables, pero los que ya reciben otras exenciones fiscales por su situación de vulnerabilidad no pueden solicitarlas, dando lugar a una doble penalización para los consumidores vulnerables.
Los consumidores vulnerables pueden carecer de acceso a opciones más baratas, como la compra al por mayor o condiciones ventajosas de crédito, y además pueden tener que hacer frente a costes adicionales como tipos de interés más altos, préstamos caros a corto plazo o primas de seguro más elevadas. También pueden vivir en zonas con menos servicios asequibles, lo que conlleva mayores costes de transporte o de tiempo. Los costes extras agravan la presión financiera dificultando que las personas con bajos ingresos salgan de la pobreza energética. Es fundamental que los municipios que intenten avanzar en la transición energética estudien detenidamente cómo no provocar este tipo de situaciones.
Algunos ejemplos inspiradores
| · Modelo financiero ComAct para viviendas de bajo consumo energético
· Asociación de bancos locales · Vale Eficiencia – dirigido a la población que se beneficia de una tarifa eléctrica social |
Otro tipo de acciones
Abordar la pobreza energética está relacionado con la inclusión del aspecto social en múltiples sectores. Observando las posibles acciones desde esta perspectiva, está claro que hay muchas más actividades que pueden diseñarse para abordar la pobreza energética.
Por ejemplo, las medidas de adaptación, como la renaturalización de las zonas urbanas para evitar las islas de calor, pueden diseñarse para dirigirse a los consumidores vulnerables. Herramientas innovadoras como la inteligencia artificial pueden fomentar un análisis más profundo de los factores y consecuencias que influyen en la pobreza energética, al tiempo que permiten una gestión optimizada de la generación y el consumo local de energía.
El desarrollo integrado de capacidades y la formación profesional del personal municipal y los trabajadores sociales pueden incluir información específica sobre los grupos en situación de pobreza energética. Naturalmente, la lista de posibles acciones es muy extensa y abarca multitud de opciones en diferentes ámbitos de la administración.
Como para todas las acciones, es importante ponerse en el lugar del grupo objetivo al que se va a dirigir (apoyándose en el perfil realizado en el Paso 2, por ejemplo) y evaluar las medidas tomadas partiendo desde su punto de vista.
Es importante desplegar esfuerzos para que el grupo destinatario pueda desarrollar un sentimiento de pertenencia, sintiéndose apelado por la acción y participando de forma activa y efectiva en la ejecución de los hitos clave en los que sea importante contar con ellas y ellos. Por ejemplo, si se están desarrollando medidas de adaptación, asegurarse de que la zona seleccionada para la intervención está diseñada para facilitar también el acceso de los consumidores vulnerables, así como garantizar que los espacios verdes sean seguros para los niños y accesibles para las personas con discapacidad.
Se puede aprovechar la oportunidad para recopilar información y datos específicos sobre cómo la acción está influyendo en la vida cotidiana de los consumidores vulnerables, además de diseñar medidas específicas para abordar sus realidades. Por ejemplo, el desarrollo de un nuevo plan urbanístico que implique la remodelación espacios y servicios públicos en zonas desfavorecidas puede afectar al valor de mercado de la zona y provocar que los consumidores vulnerables no puedan permitírselo (proceso conocido como gentrificación). Conviene recabar con antelación información sobre el alquiler medio y la presencia de consumidores vulnerables en la zona y calcular cómo puede afectar a su vida cotidiana.
Algunos ejemplos inspiradores
| · RATE ASSIST |
Actividades propuestas para todas las acciones
| • Leer las aportaciones proporcionadas y considerar cuáles son los elementos clave de las acciones seleccionadas específicamente para los consumidores vulnerables.
• Anotar algunos elementos clave que el grupo de trabajo y las personas asociadas deben tener en cuenta para asegurar que las ejecuciones se centran en el grupo objetivo. • Revisar ejemplos y casos de éxito de diferentes acciones (consultando la base de datos de recursos o el ATLAS de la EPAH) e identificar qué elementos específicos incluyeron para garantizar que los consumidores vulnerables participaran adecuadamente. |
Revisitar y renovar

Una vez finalizada la ejecución de la acción seleccionada, merece la pena tomarse el tiempo suficiente para revisar todo el proceso desde el diagnóstico en adelante y analizar críticamente las lecciones aprendidas, los resultados positivos, los retos afrontados, los elementos negativos inesperados y, en general, el rendimiento global. Dedicar tiempo a tomar notas sobre la acción y a formalizar y adquirir evaluar su impacto es útil para conocimientos que puedan compartirse con otros colegas o compañeros de otros países para que no empiecen de cero, sino que se basen en su propio éxito.
Es importante que todo el grupo de trabajo interno trabaje en la evaluación de su rendimiento. También es aconsejable contar con recursos externos que no hayan estado profundamente implicados en todo el proceso para que puedan aportar una perspectiva imparcial y transparente.
| Paso 6: Evaluación del impacto
Objetivo: Evaluar las acciones para conformar la futura estrategia |
A lo largo de la aplicación, es importante realizar un seguimiento y evaluación continua. Estos momentos brindan la oportunidad de comprobar cómo se están desarrollando las acciones y, si es necesario, integrar posibles medidas correctivas en el plan para mejorar el rendimiento. Sin embargo, al final de toda la acción, es importante tomarse el tiempo necesario para evaluar exhaustivamente el impacto de las tres fases: Diagnóstico, Planificación y Ejecución.
Realizar una evaluación del impacto es un paso crucial, ya que ayuda a comprender las implicaciones más amplias de las acciones. Las evaluaciones de impacto ofrecen un enfoque estructurado para medir no sólo los resultados inmediatos, sino también los efectos a largo plazo de un proyecto en las partes interesadas, el medio ambiente y la comunidad en general. Esta evaluación permite actualizar la información recopilada al inicio de todo el proceso y tomar decisiones con conocimiento de causa para desarrollos futuros.
El valor de una evaluación de impacto depende en gran medida de la calidad de la información y los datos recopilados a lo largo de todo el proceso; por eso se ha insistido varias veces en que se debe mantener la trazabilidad de todos los hitos clave. Al identificar tanto las deficiencias como los éxitos de un proyecto, se podrán recoger las principales lecciones aprendidas, mejorar la planificación y perfeccionar las estrategias futuras.
Las evaluaciones de impacto también mejoran la transparencia y la responsabilidad, demostrando a las partes interesadas que el trabajo está hecho y que el tiempo y los recursos dedicados a la acción han sido realmente fructíferos. Es importante implicar al grupo más amplio de partes interesadas (incluidos los beneficiarios y grupos destinatarios) y recoger sus comentarios para asegurarse de que todos los puntos clave están presentes y alineados.
Es aconsejable pedir a evaluadores externos que participen en la evaluación de impacto, ya que pueden ser imparciales, al recopilar información y evaluar la situación desde una perspectiva diferente. Esto significa que su participación también debe presupuestarse adecuadamente y considerarse un uso inteligente del tiempo. En caso de falta de capacidad financiera para externalizar la evaluación, se puede implicar a otros compañeras y compañeros para que aporten una nueva perspectiva.
Hay distintas formas de realizar una evaluación de impacto, algunos criterios que pueden utilizarse son: relevancia, efectividad, eficiencia, otras consecuencias, cobertura, coordinación, coherencia, sostenibilidad o escala.
El informe de evaluación de impacto debe ser un documento exhaustivo que describa la acción desarrollada e incluya un análisis de los criterios antes mencionados. Se debe considerar la posibilidad de incluir información adicional si procede. Por ejemplo, puede ser que durante la ejecución de la acción se dispusiera de nuevos datos que aportaran una nueva perspectiva sobre la pobreza energética local, lo que puede influir en la definición proporcionada en el diagnóstico. Además, después de la implementación, podría refinarse la planificación de futuras acciones similares.
Este texto establece el cierre de un primer ciclo completado, que comienza con el diagnóstico y concluye al final de la acción. Una comunicación eficaz es crucial para informar a la población local y a todas las partes interesadas sobre las acciones contra la pobreza energética. Se recomienda que los gobiernos locales consideren la organización de un evento adecuado en el que compartir los resultados conseguidos, tanto internamente como también con partes interesadas externas. Presentar la acción a un público más amplio puede contribuir a lograr mayor repercusión y facilitar su ampliación, reproducción e integración en las políticas energéticas locales y nacionales.
Actividades propuestas
| • Elaborar una evaluación de impacto propia y formalizarla en un informe de impacto.
• Dialogar con las distintas partes interesadas para presentarles los resultados del informe de impacto y asegurarse de que coincide con la percepción de la situación. |
Enlaces de interés
| · A framework for policy mix analysis: assessing energy poverty policies, Salomé Bessa, João Pedro Gouveia, Noviembre 2022
· Principios básicos de seguimiento y evaluación, Organización Internacional del Trabajo |
Renovar el ciclo

La lucha contra la pobreza energética rara vez es una empresa sencilla, con todos sus pasos ya establecidos. Más frecuentemente, debido a la complejidad del tema en sí, es un viaje a largo plazo. La metodología de la EPAH está diseñada para proporcionar un marco que pueda repetirse varias veces y actualizarse con los diferentes niveles de conocimiento alcanzados. Desde esta perspectiva, el final de la aplicación a menudo no constituye el final del viaje, sino de una renovación del círculo, abriendo nuevas posibilidades para abordar la pobreza energética a un nivel más amplio.
Aconsejamos empezar de nuevo desde el diagnóstico. Llegados a este punto, algunos pasos serán efectivamente más intuitivos y rápidos. Sin embargo, vale la pena intentar pasar por cada uno de ellos porque pueden enriquecerse a la luz de los nuevos conocimientos adquiridos. Por ejemplo, el Paso 2 del Diagnóstico: Identificar y comprometer a las partes interesadas puede ser enriquecido con nuevos actores clave que han pasado a ser activos o que antes estaban fuera del radar. Si la aplicación ha sido bien diseñada, también puede ocurrir que en esta fase se disponga de más datos (Paso 5: Recopilación de datos y pruebas adicionales) y, en vista de ello, se pueda añadir una nueva capa de descripción a su definición de pobreza energética.
Una vez revisado el diagnóstico, también se debe revisar la planificación teniendo en cuenta que, con el paso del tiempo, las prioridades pueden haber cambiado bajo la influencia de múltiples factores y esto puede dar lugar a una selección diferente de las acciones a realizar. Por otro lado, también puede ocurrir que las acciones que ya se han puesto en marcha hayan dado la posibilidad de abordar otros retos que antes eran imposibles de pensar.
Cuanta más experiencia se adquiera sobre el tema, más ambiciosa podrá ser la visión y el objetivo, y probablemente más rápida y eficaz será la lucha contra la pobreza energética. Sería más sencillo que la lucha contra la pobreza energética fuera un sprint, pero hay que reconocer que, a menudo, es un maratón. Es importante tomarse el tiempo para celebrar los resultados obtenidos y preparase para renovar el ciclo a un nivel diferente, más elevado. Esperamos que, cada vez que se recorra el ciclo, estos manuales proporcionen el apoyo adecuado para investigar el contexto local, diseñar acciones eficaces y aplicarlos eficazmente para alcanzar los objetivos de mitigación de la pobreza energética.
