La transición hacia el vehículo eléctrico

CONTEXTO

El sector del transporte, que ha posibilitado un siglo de desarrollo social y económico – favoreciendo el movimiento de personas, mercancías y servicios-, depende en más de un 90% de los combustibles líquidos derivados del petróleo. Ningún otro sector depende tan intensivamente de una única fuente de energía primaria, de ahí que sea el sector protagonista en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Evolución de las emisiones de CO2 en la UE por sectores (1990-2019). Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente.

Las circunstancias que han propiciado la evolución del sector han ido evolucionando en el tiempo. Hace un siglo el petróleo constituía un recurso abundante y barato, y la mayor parte de la sociedad permanecía ajena a las consecuencias negativas de su uso. En la actualidad, el cambio climático inducido por el hombre, el deterioro de la calidad del aire de las ciudades, la destrucción de los ecosistemas básicos para la vida del planeta y las continuas pugnas políticas por unas reservas de petróleo cada vez más reducidas y más caras conforman el telón de fondo del sistema energético global.

Actualmente, cerca de la mitad de las extracciones de petróleo se destinan a la producción de carburantes líquidos para el transporte, una cantidad que no ha variado significativamente en décadas. La automoción representa aproximadamente las tres cuartas partes de la demanda total de energía primaria dentro del sector, mientras que el resto se reparte a partes iguales entre la aviación y el transporte marítimo. No resulta exagerado afirmar que el petróleo y el sector del transporte están estrechamente conectados entre sí.

Emisiones del transporte en la Unión Europea en el año 2019. Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente.

Pero si queremos tener la oportunidad de revertir los impactos negativos que está ocasionando el sistema de transporte actual (y futuro), debemos tratar de poner fin a esa relación para dar paso a un paradigma del modelo de movilidad en que el transporte sea más eficiente y compatible con un futuro energético renovable y sostenible.

Efectos de los gases emitidos por el transporte global en el clima y en la salud, y recomendaciones para las administraciones y ciudadanía. Fuente: Ministerios de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

 

Cambio de paradigma

Pirámide de movilidad urbana, establece una jerarquía de preferencia entre los diferentes actores y medios de transporte. Fuente: cainco.org.bo

Solucionar el problema de la movilidad implica necesariamente eliminar la necesidad de realizar viajes innecesarios con un sistema de planificación urbana más inteligente, introducir cambios en los comportamientos individuales, y sustituir el uso del vehículo privado por unos sistemas de transporte público eficientes y de calidad.

Por otro lado, la disminución del tamaño y el peso de los nuevos vehículos, la introducción de mejoras aerodinámicas y componentes auxiliares eficientes, la reducción de los límites máximos de velocidad y de la resistencia a la rodadura de los neumáticos, o la hibridación simple, pueden ayudarnos a mejorar la eficiencia de los vehículos.

Sin embargo, ninguna de estas medidas nos ayuda a reducir la dependencia del transporte motorizado de los carburantes líquidos de origen fósil. Esto se debe a que los vehículos actuales siguen dependiendo de una tecnología (el motor de combustión interna acoplado a un sistema de tracción mecánica) obsoleta e ineficiente a la hora de transformar la energía química almacenada en el combustible en kilómetros.

Es necesario que se acelere la comercialización de vehículos que puedan alimentarse con distintas fuentes de energía primaria, y que sean altamente eficientes y compatibles con un futuro energético renovable y sostenible. La electrificación del sector del automóvil ofrece una prometedora vía para alcanzar este objetivo.

 

Vehículos Eléctricos: Una revolución en el transporte

Comparativa entre vehículos de combustión y vehículos eléctricos en cuanto a emisiones y ahorro estimado. Fuente: alcanzia.es

Los vehículos eléctricos (VE) están ganando popularidad como una alternativa sostenible a los automóviles de combustión interna. Este cambio se debe a una combinación de preocupaciones medioambientales, avances tecnológicos y políticas gubernamentales.

  • Beneficios ambientales. Los VE emiten cero gases contaminantes durante su operación, lo que contribuye a la reducción de la contaminación del aire en las ciudades. Además, si la electricidad utilizada proviene de fuentes renovables, su huella de carbono es significativamente menor que la de los vehículos tradicionales.
  • Ahorro económico. Aunque el costo inicial de un vehículo eléctrico puede ser más alto, los propietarios pueden ahorrar en gastos de combustible y mantenimiento. Los costos de electricidad son generalmente más bajos que los de gasolina, y los VE requieren menos mantenimiento debido a su menor cantidad de piezas móviles.
  • Avances tecnológicos. La tecnología de baterías ha avanzado considerablemente, aumentando la autonomía de los vehículos eléctricos y reduciendo los tiempos de carga. Actualmente, muchos modelos pueden recorrer más de 400 kilómetros con una sola carga.
  • Políticas de apoyo. Gobiernos de todo el mundo están implementando incentivos para fomentar la adopción de vehículos eléctricos, como subsidios, reducciones fiscales y la creación de infraestructura de carga.
  • Infraestructura y comunicación. A pesar de sus beneficios, los vehículos eléctricos enfrentan desafíos, como la necesidad de una infraestructura de carga adecuada y la percepción de que tienen una autonomía limitada. Sin embargo, la inversión en estaciones de carga y la innovación continua en tecnología de baterías están ayudando a superar estas barreras.

 

LA TRANSICIÓN AL VEHÍCULO ELÉCTRICO

Tanto la oferta como la demanda de vehículos eléctricos se ha disparado a nivel mundial. Tan solo en 2023 se vendieron 14,1 millones de vehículos eléctricos (VE, entendidos como la suma de BEV, HEV y PHEV)*, lo que supone un crecimiento del 35%. Se espera que este número crezca aproximadamente un 25% en 2024. Se puede decir que el mercado de VE está entrando en una fase de maduración si se tiene en cuenta que ha pasado de 2018 a 2023 de una cuota (porcentaje de ventas de vehículos eléctricos sobre totales) del 2% al 18%.

*híbridos no enchufables (HEV, por sus siglas en inglés), híbridos enchufables (PHEV) y de batería (BEV). Se excluyen aquellos considerados de pila de combustible (FCEV).

Evolución e hitos del mercado de vehículos eléctricos entre los años 2016 y previsiones para el año 2025. Fuente: La transición al vehículo eléctrico: evolución y problemas; García-Espona García, 2024.

Actualmente (y desde 2021), China ostenta el título del mayor mercado de VE tanto en términos de producción como de consumo. Aproximadamente el 60% de todos los VE registrados mundialmente se fabricaron en este mercado. Además, también se ha convertido en el gran exportador de VE a nivel global. Solo en 2023, exportó cerca de 1,2 millones de VE, un 80% más con respecto al año anterior. Mientras tanto, Europa se encuentra algo rezagada en esta materia. Aunque cerca del 21,5% de los coches vendidos en el viejo continente son VE, en 2023 todavía representaban tan solo el 1,5% de todos los coches que circulan por las carreteras.

A nivel mundial, el mercado del vehículo eléctrico está experimentando un crecimiento significativo. Para 2030, se espera que cerca del 55 % de las ventas totales de vehículos sean de VE. Además, para 2035 se espera que este porcentaje sea del 100% en la Unión Europea, del 70% en Estados Unidos y de alrededor del 50% en China. A este respecto, es importante considerar que en el pasado la mayoría de los estudios (85%) subestimaron el crecimiento real final, lo que podría indicar que va a haber un crecimiento aún mayor en el futuro. Todos estos datos están además reforzados por la intención de compra de los consumidores, que no ha parado de subir desde hace años (en 2023, el 55% de los consumidores que está pensando en comprar un vehículo tiene en mente un vehículo eléctrico, en comparación con el 30% de 2020).

Tecnologías asociadas al transporte por carretera pasadas, actuales y en desarrollo. Fuente: La transición al vehículo eléctrico: evolución y problemas; García-Espona García, 2024.

No obstante, la realidad del eléctrico no es sencilla. Una lucha constante por la estandarización y la búsqueda de la tecnología ganadora han marcado la evolución del mercado. De hecho, actualmente existen múltiples tecnologías en el mercado, ninguna de ellas totalmente predominante. Además, hay otras tecnologías en desarrollo de las que aún no se puede asegurar su éxito.

Según algunos estudios, las claves para que la movilidad eléctrica arraigue en nuestra sociedad y en nuestra economía pasan por tener una cadena de suministro resiliente, una energía limpia y renovable con una red eléctrica inteligente, un acceso a infraestructuras de carga adecuado, una digitalización del sector y un mercado laboral adaptado a las nuevas exigencias.

No obstante, y a pesar de la elevada incertidumbre en diferentes aspectos, el cambio parece inevitable. Se observa que la mayoría de fabricantes ya tienen objetivos ambiciosos respecto a la fabricación y venta de VE para esta década y casi la totalidad han optado por fijar objetivos de ventas 100% BEV para la década de 2030. Asimismo, las nuevas marcas también se suman a esta tendencia y el 85% de las mismas ya venden VE y 7 de cada 10 son BEV (el número de marcas en el mercado español creció un 20% en cinco años, 2022). Adicionalmente, al menos 11 economías tienen objetivos del 100% de ventas de vehículos eléctricos antes de 2030 y otras 6 economías, junto con la Unión Europea, tienen metas similares para 2035.

Cuotas de mercado para el vehículo eléctrico y el total de vehículos en función de las marcas comerciales y países. Fuente: La transición al vehículo eléctrico: evolución y problemas; García-Espona García, 2024.